Cada año en la ciudad de New York, o también conocida como la gran manzana, recibe la visita de los líderes mundiales, en su ya acostumbrada reunión anual de las Naciones Unidas. Esta vez
ocurrieron hechos muy singulares, por ejemplo el del presidente Donald Trump, que
no llegó a tiempo para dar su discurso, y tuvo que ser reubicado en otro turno,
a pesar de que se encontraba en su apartamento en esta ciudad a pocas cuadras de
la sede de la ONU. Así las cosas con este señor.
El otro que no pensaba ir y así lo había manifestado públicamente, pero de manera repentina agarró sus enseres y cuando nos percatamos ya estaba realizando un vídeo en vivo desde el aeropuerto JFK, me refiero al señor Maduro, de verdad que la visita de este personaje pasó con más pena que gloría.
El discurso que dio fue harto patético y lleno de mentiras, repetitivas y vomitivas con un público escasísimo por no decir escuálido y no era precisamente en horario prime time.
Más de lo mismo y negando lo que muchos mandatarios hicieron referencia en sus discursos en apoyo nuestro. Se hizo todo tipo de lobby para ver sin podían reunir a los dos antagónicos mandatarios, aunque, sea por breves minutos o la famosa foto estrechándose las manos en uno de los pasillos.
El suramericano se quedó con las ganas. No es descartable que se concrete en un futuro, tal cual sucedió con el líder norcoreano Kim Jong Un, el "rocketman" que tuvo que dejar sus bravuconadas a un lado y ceder en sus pretensiones so pena de ser aplastado por su homólogo del norte nada diplomático y mostrando de vez en cuando el garrote en las conversaciones.
El otro que no pensaba ir y así lo había manifestado públicamente, pero de manera repentina agarró sus enseres y cuando nos percatamos ya estaba realizando un vídeo en vivo desde el aeropuerto JFK, me refiero al señor Maduro, de verdad que la visita de este personaje pasó con más pena que gloría.
El discurso que dio fue harto patético y lleno de mentiras, repetitivas y vomitivas con un público escasísimo por no decir escuálido y no era precisamente en horario prime time.
Más de lo mismo y negando lo que muchos mandatarios hicieron referencia en sus discursos en apoyo nuestro. Se hizo todo tipo de lobby para ver sin podían reunir a los dos antagónicos mandatarios, aunque, sea por breves minutos o la famosa foto estrechándose las manos en uno de los pasillos.
El suramericano se quedó con las ganas. No es descartable que se concrete en un futuro, tal cual sucedió con el líder norcoreano Kim Jong Un, el "rocketman" que tuvo que dejar sus bravuconadas a un lado y ceder en sus pretensiones so pena de ser aplastado por su homólogo del norte nada diplomático y mostrando de vez en cuando el garrote en las conversaciones.
