sábado, 29 de septiembre de 2018

NEW YORK ALLÁ VAMOS


Cada año en la ciudad de New York, o también conocida como la gran manzana, recibe la visita de los líderes mundiales, en su ya acostumbrada reunión anual de las Naciones Unidas. Esta vez ocurrieron hechos muy singulares, por ejemplo el del presidente Donald Trump, que no llegó a tiempo para dar su discurso, y tuvo que ser reubicado en otro turno, a pesar de que se encontraba en su apartamento en esta ciudad a pocas cuadras de la sede de la ONU. Así las cosas con este señor. 
El otro que no pensaba ir y así lo había manifestado públicamente, pero de manera repentina agarró sus enseres y cuando nos percatamos ya estaba realizando un vídeo en vivo desde el aeropuerto JFK, me refiero al señor Maduro, de verdad que la visita de este personaje pasó con más pena que gloría. 
El discurso que dio fue harto patético y lleno de mentiras, repetitivas y vomitivas con un público escasísimo por no decir escuálido y  no era precisamente en horario prime time. 
Más de lo mismo y negando lo que muchos mandatarios hicieron referencia en sus discursos en apoyo nuestro. Se hizo todo tipo de lobby para ver sin podían reunir  a los dos antagónicos mandatarios, aunque, sea por breves minutos o la famosa foto estrechándose las manos en uno de los pasillos. 
El suramericano se quedó con las ganas. No es descartable que se concrete en un futuro, tal cual sucedió con el líder norcoreano Kim Jong Un, el "rocketman" que tuvo que dejar sus bravuconadas a un lado y ceder en sus pretensiones so pena de ser aplastado por su homólogo del norte nada diplomático y mostrando de vez en cuando el garrote en las conversaciones.

domingo, 15 de julio de 2018

¿QUIEN LE QUITA LA ALEGRÍA A LOS CROATAS?


Tantas cosas buenas y novedosas ha dejado este Mundial de Rusia 2018, primera vez que en una competencia de esta naturaleza se utiliza el VAR, o en otras palabras el sistema de vídeo arbitraje, tan polémico y defenestrado al comienzo, hasta definir una jugada, a la postre penal en la final.

Pero de las cosas realmente buena y gratificante que sucedieron en este mes de competencia fue la actuación del conjunto croata, que fueron de menos a más, cada vez que tumbaban una potencia.
Los croatas iban avanzando, millones y millones de fanáticos en el mundo se fueron sumando a su causa. Dejaron todo en el terreno de juego, jugaron tres alargue, que no es poca cosa en esta instancia, además de tandas de penales. 
Nadie rodó más kilómetros y minutos que los balcánicos.  ¡Qué pedazo de Mundial han hecho!

El entrenador Zlatko Dalic, quien ha logrado por vez primera llevar a Croacia a una final no dudó en mandar a casa a Nikola Kalinic, una de las figuras del plantel y atacante del Milan que por capricho se negó a entrar ante Nigeria cuando ya finalizaba el encuentro, ésta malcriadez del jugador lo privó de disputar una final del mundo. 
¡No muchos mortales pueden darse el lujo de decir que jugaron una final de un Mundial! Pues estos jugadores lo hicieron y de qué manera.

¿Quién le quita la alegría a los croata? creo que nadie, un pequeño país, el más pequeño de las 32 selecciones que participaron en Rusia, que apenas sobrepasa los 4 millones de habitantes y que por el año 1991, decidió separarse de Yugoslavia, siendo la primera en hacerlo, luego vendría, la guerra en los Balcanes, con esto vino el desplazamiento de millones de personas, exterminios, muertes, hambre y podríamos sumar un largo etcétera de abusos y sufrimientos.

La mayoría de estos jugadores crecieron y vivieron bajo el terror de la guerra y la desintegración de la ex Yugoslavia. 
Entre los que sufrieron en carne propia se encuentra Luka Modric, jugador que dejó todo en la cancha, no por casualidad fue nombrado Balón de Oro de la Copa. Bien merecido por él y por su escuadra. Además, creo que ha acabado con la dictadura que por 10 años ha mantenido Messi y Cristiano.

Fueron muchas las penurias que pasaron estos muchachos y aun así se levantaron y siguieron adelante y gracias al talento, trabajo y disciplina hoy son héroes y orgullo de todo un pueblo, gran parte del mundo se rinde a sus pies.

En la vida, así como en cualquier otra faceta, y más aún en los deportes, los que logran llegar de segundo o también los llamados subcampeones en cualquier disciplina, casi nunca, por no decir nunca son recordados. 
Las miradas y los reflectores están dirigidos a los campeones, no a los segundos, cuando pasa el tiempo esto se afianza más. Sin embargo, en ésta ocasión para muchos los campeones sentimentales fueron los croatas.

El Mundial de Rusia se ha acabado, Francia consigue su segunda estrella y Croacia se sienta en la mesa de los grandes del fútbol mundial.
See you soon Qatar 2022.

lunes, 11 de junio de 2018

Rusia a la vista


Rusia la tierra de los zares, el país más grande del planeta. Será sede por vez primera de un Mundial de fútbol. 
Faltan tres días para que ruede el balón y el mundo fije su mirada casi por completo en la fiesta del balompié.
El juego inaugural se disputará en el estadio Luzhniki, en Moscú, con capacidad para 81.500 espectadores.
Este recinto fue inaugurado en el año 1956, y remodelado para la  magna cita del fútbol mundial.
Rusia y Arabia Saudita abren el telón, un juego que a priori se antoja sin mucho atractivo, más allá de ser el partido inaugural. 
Rusia no ha tenido buenos resultados y no logra convencer a sus fanáticos, e incluso algunos analistas no le augura chance alguno más allá de los octavos de finales, e incluso otros agoreros afirman que no pasa de la primera ronda. 
Eso sería un descalabro por ser la anfitriona.
Entretanto Arabia Saudita es dirigida por el ex técnico de la selección chilena, el argentino Juan Antonio Pizzi, quien no logró clasificar a la selección austral, sin embargo, por cosas de la vida sí estará presente en Rusia con los árabes.
El foco de atención se centra siempre en las grandes potencias del fútbol y algunas naciones emergentes que tuvieron  muy buenas actuaciones en sus eliminatorias y en partidos amistosos.
En Europa la siempre favorita Alemania, con un juego muy compacto en todas sus líneas y jugadores de primera, con muy pocas variaciones en el núcleo fuerte de  Joachim Low, entrenador de los teutones desde el 2006.
Los actuales campeones en Brasil 2014, una vez más parten en primera línea para llevarse el trofeo en Rusia. 
España y Francia en ese orden, también, acaparan los focos para estar entre los grandes. 
Bélgica una selección con muy buenos jugadores que militan en las mejores ligas de Europa y con un buen juego de conjunto, podría dar la sorpresa y estar en los puesto cimero.
Por este lado del mundo, Brasil la siempre favorita con su juego vistoso y práctico, la canarinha cuenta con un plantel joven y de grandes figuras. Con Neymar como referente, los amazónicos fueron de menos a más en la eliminatoria mundialista y buscará su sexto título en un Mundial.
Por su parte Argentina, siempre está en las papeletas, las actuaciones de los argentinos  no termina de convencer. 
Con Messi a la cabeza y por lejos el mejor jugador del mundo.
El jugador de la albiceleste tiene una deuda pendiente con su afición y este podría ser su último Mundial. 
Los argentinos perdieron la final pasada ante los alemanes y no quieren que esto vuelva a suceder, sería una catástrofe. 
Messi necesita que  sus compañeros desplieguen su mejor juego, y sí esto sucede sería bastante difícil parar a la albiceleste. 
Argentina campeón, sería la guinda del pastel y la consagración de la "pulga"
Otra selección que podría ser sorpresa en esta cita es Colombia, los cafeteros tienen un buen plantel y si James y Falcao rinden al máximo, y si se juntan con otras piezas como Cuadrado y compañía los veo disputando los cuartos, superando la rutilante actuación pasada.
Los uruguayos tampoco se quedan atrás, con la pareja de atacantes, más letal del mundo, Suarez y Cavani.
Para muchos conocedores del fútbol avizoran un Mundial muy parejo, veremos si sale campeón un gallo tapado, o si por el contrario, los que definirán el trofeo serán los mismos de siempre.

martes, 22 de mayo de 2018

Vis a Vis



El francés Zinedine Zidane y el alemán Jurgue Klopp, los técnicos del Real Madrid y Liverpool respectivamente, se verán  las caras este sábado 26, en la final de la Champions League en Kiev, la capital ucraniana.

Los merengues buscarán su tercera corona en esta competición de manera consecutiva y la décimo tercera en su historia, entretanto el conjunto inglés que ha saboreado este título en cinco oportunidades, no acude a esta cita desde el año 2005, cuando derrotó al Milán por la vía de los penales.


A pocos días de la final el francés, no tiene muy claro o seguro el once inicial, sobretodo en la parte de arriba, ya que las últimas actuaciones y el buen momento que atraviesan  Bale y  Benzema, ponen a dudar a Zidane, de quiénes serán los titulares que acompañarán a Cristiano, sin duda  la punta de lanza de los españoles, además del buen momento que atraviesan Isco, Vásquez y Asensio.
No hay puesto para tanta gente. Los inconvenientes de los españoles, se centraban en las lesiones de algunas piezas fundamentales. Sin embargo, todos están recuperados para este desafío.

En la acera de enfrente, el panorama no está tan opaco. El alemán cuenta con un tridente ofensivo letal, con mucha velocidad cuando se juntan,  encabezados por la nueva revelación de la Premier el egipcio Mohamed Salah, quien se llevó el premio de mejor jugador de la temporada y máximo artillero con 32 goles, récord para el futbolista.
El faraón egipcio como suelen llamarlo, estará acompañado con Firmino y Mané en la delantera.
El tridente de Klopp es el más goleador de la historia de la Champions. 10 goles para Salah, 10 para Firmino y 9 para Mané. Total 29 tantos, uno más que la versión de la BBC, la del año de la décima, todo un dolor de cabeza para los contrarios. 
El conjunto inglés debe mejorar en defensa, ya que así como a destrozados los arcos rivales, a permitido muchos goles en la suya.

En todo caso veremos una final que apunta a muchos goles, por la calidad de sobra de ambas oncenas, y el hambre de ser los mejores de Europa en esta versión.