Estábamos almorzando
en el buffet como todos los días, cuando Olivia, me dijo que después de la comida me tocaba acompañar a su papá, Ulan. Que estaba comiendo con nosotros a entregar un árbol
de navidad a un castillo en las afueras de Estocolmo. Un sitio muy bonito y turístico sobre todo en verano, me dijo. El castillo en cuestión de nombre Tyresö Castle.
Lo buscó
rápidamente por internet desde su teléfono y me lo mostró. Ese día estaba diezmado físicamente y para mi era un alivio, ya que podía descansar un poco en el trayecto a entregar los árboles.
Eran esos
días de mucho trabajo, trabajo intenso. Tanto dentro como fuera del campamento, comíamos volando,
comíamos de todo y repetíamos. Terminábamos y nos levantábamos. Era algo
automático, nos veíamos a la cara y sin articular palabras nos levantábamos, era
como un reloj de arena que indicaba el tiempo vencido.
Les tocaban
el turno a los otros, mientras unos estaban en el buffet, otros trabajaban sin
descanso en el campamento. Me iba con Ulan al castillo, no sin antes chequear
que todo lo necesario estuviera a punto, esa era una de mis funciones como
ayudante. Es decir, todas las herramientas listas en el camión. Nos fuimos con varios árboles, para varios clientes, el del castillo era un pino de navidad gigante de más de 10 metros.
La zona donde
quedaba el Tyresö Palace era más o menos a 25 kilómetros de Estocolmo, había que
rodar y entrar a una reserva natural de las tantas que hay, ya que este país
tiene una gran variedad de bosques y animales salvajes casi que a orillas de la
ciudad. Es muy común ver los avisos indicando la entrada a algún reservorio natural,
para tomar las precauciones del caso.
Este castillo
que data de siglo XVII, inaugurado por el año 1636 y que actualmente sirve de museo,
flanqueado a lo largo del camino por árboles gigantes y desprovistos de sus
hojas debido al duro e inclemente invierno en esta zona del mundo.
Los árboles se asemejaban a gigante esqueléticos, con largos brazos que amenazaban con devorarnos con todo y
camión a medida que nos acercábamos al castillo.
Ulan con
vasta experiencia en estos menesteres de los pinos navideños en esta época,
rápidamente se puso en marcha con su control portátil para manipular la grúa del
camión que se parecía más a una consola PS5.
En minutos estábamos listos para
iniciar el proceso de quitar la malla, colocar las luces y acondicionando la
base donde íbamos a colocar el pino. Que era justo en el centro del patio
central entre las dos alas del castillo.
A priori no
me percaté que Ulan trabajaba intensamente con la motosierra, llevaba bastante
rato en eso para rebajar lo más posible el tronco del árbol, medía tanto de
ancho, como de largo para poderlo acoplar en el hueco que servía de base. Medía
y seguía cortando y rebajando, luego volvía a medir y nada que se ajustaba a la
base, me hablaba y yo sólo asentía, no era mucho lo que podía aportar, aunado a
mi inexperiencia en el asunto. Además, no había mucho que pensar al respecto, la solución
pasaba por seguir cortando el pino. Dejó el tronco muy delgado.
En el ínterin, fumaba e hizo dos llamadas, no le entendí porque lo hizo en sueco, supongo que a la oficina. De verdad que el árbol navideño del Castillo de Tyresö, le dio bastante varilla.
Entretanto el
frio y la neblina feroz haciendo estrago, el cielo nublado de extremo a extremo, eran casi las tres de la tarde y prácticamente era una noche prematura y una llovizna triste y cortante comenzaba a posicionarse en el escenario.
Ulan me veía
y me decía que, si seguía cortando el pino, una vez colocado se corría el
riesgo de que se debilitara tanto que se podía partir debido al tamaño del
árbol, lo débil del tronco y el viento. Cuando ya el tronco hubo de encajar en
la base, realmente era un riesgo colocarlo.
Afortunadamente a Ulan se le
prendió la lampara de Aladino, verificó en el camión que había otro pino de
menor tamaño, para otro cliente y lo colocamos. No sin antes hacer el trabajo
previo.
No hubo
opción.
Enable GingerCannot connect to Ginger Check your internet connection
or reload the browserDisable in this text fieldEditEdit in GingerEdit in GingerEnable GingerCannot connect to Ginger Check your internet connection
or reload the browserDisable in this text fieldEditEdit in GingerEdit in GingerEnable GingerCannot connect to Ginger Check your internet connection
or reload the browserDisable in this text fieldEditEdit in GingerEdit in GingerEnable GingerCannot connect to Ginger Check your internet connection
or reload the browserDisable in this text fieldEditEdit in GingerEdit in GingerEnable GingerCannot connect to Ginger Check your internet connection
or reload the browserDisable in this text fieldEditEdit in GingerEdit in GingerEnable GingerCannot connect to Ginger Check your internet connection
or reload the browserDisable in this text fieldEditEdit in GingerEdit in GingerEnable GingerCannot connect to Ginger Check your internet connection
or reload the browserDisable in this text fieldEditEdit in GingerEdit in Ginger