miércoles, 29 de febrero de 2012

El Gran Desafío

Estoy sentando frente al computador, pensando cómo comenzar este pequeño relato, y de verdad que no se me ocurre nada. La musa no me acompaña, aunque, en realidad ese no es el problema primordial.
 Nunca he sido un chauvinista a ultranza. Y eso lo saben los que me conocen.
Pero es necesario que todos, sin excepción metamos gol, en la misma portería, porque de lo contrario si seguimos a este ritmo nos quedaremos sin los mejores baluarte. Y, lo peor de todo es que nos estamos acostumbrando, ya muy pocas cosas nos asombran.
Mi mayor preocupación y como la de muchos, es la inseguridad que padecemos, aquí no hay matices, cualquiera puede ser víctima del hampa.
Hace pocos días, y como dicen en la entrega de los premios de la academia “The Oscar Go To” y esta vez se lo ganó: OneChot, cuyo verdadero nombre es Juan David Chacón, cantante de Reggae caraqueño.
 Aunque, realmente es la segunda vez que se gana ese fatídico galardón, porque hace varios años fue víctima de un secuestro express.
 En ésta oportunidad recibió un tiro en la cabeza con la intención de robarle el vehículo, afortunadamente (si cabe la expresión), su estado es estable debido a la poca profundidad de la herida, y el proyectil ya fue extraído. Según el parte médico. Esperemos que así sea y se recupere pronto.
Paradójicamente OneChot, es un crítico acérrimo de la violencia criminal y su vídeo “Rotten Town” es un calco de esa problemática.
Un músico, con gran conciencia social y constantemente en sus canciones es fustigador de la violencia cotidiana, de la que lamentablemente fue víctima. Y, así como él, son miles los Onechot venezolanos, que han sufrido en carne propia, los embates de la delincuencia.
Su actitud ha sido siempre la de transmitir un mensaje de paz y esperanza.
No es una entelequia, pero que sabroso y bueno sería para el país, que una canción de OneChot, o de algún otro cantante venezolano. Sea seleccionada a los Oscar, como mejor soundtrack ¡y que tal, si lo gana! "And The Oscar Go To..."
   

miércoles, 22 de febrero de 2012

Verano en el Parque

En el hemisferio norte las gélidas temperaturas en esta época (enero, febrero), causan estragos de diversas índoles y lo más lamentable es la cantidad de fallecidos. Especialmente de personas enfermas, ancianos y otros tantos que no tienen hogar para protegerse del inclemente invierno.
En algunos casos los termómetros marcan temperaturas de menos 30 ó 40 grados bajo cero, y más allá.
Afortunadamente en este lado del planeta el clima es más benévolo y no sufrimos los avatares del tiempo en esas proporciones.
Más abajo hacia el Cono Sur, no pueden decir lo mismo que nosotros, los caribeños. Ellos se las ven más dura, aunque no con la magnitud, de los norteamericanos, europeos y de otras latitudes.
En los países con cuatro estaciones, sus pobladores pasan casi la mitad del año con un ropero encima, todos se ven gordos (as), realmente no sabes si la chica (en mi caso), que estás viendo a primera vista, tiene buen cuerpo o no.
Si entras a un sitio que debe tener calefacción (obvio), tienes que quitarte toda la ropa adicional, y antes de retirarte del lugar, nuevamente a ponerte toda la indumentaria. El verdadero fastidio.
Los habitantes, en estos países esperan con ansiedad la llegada del verano, o cuando la primavera va cediendo paso, es decir por  mayo y principios de junio.
En esa época del año la temperatura comienza a subir y ¡por fin! las personas se despojan de sus edredones ambulantes, y sacan de sus clóset toda la ropa ligera y ligerísima que tienen, y sino, salen raudos y veloces a comprar lo más reciente en esa tendencia.
 Los que asisten regularmente al gimnasio a esculpir sus cuerpos, y el resultado les favorece, no se la piensan para aprovechar los pocos meses que tienen para exhibirse con ropa ligera.
 En París, durante el verano a orilla del Sena, el legendario río que cruza la ciudad luz, improvisan playas artificiales, con arena y demás, para aprovechar al máximo los rayos solares de la temporada. A falta de litoral cercano, nada como broncearse en el romántico Sena.
Demás está decir, que en algunos países anglosajones los parques son de lejos, los lugares predilectos para solearse en verano. Y, hasta para disfrutar de una buena lectura y recrearse la vista.
Para muestra, algunas gráficas tomadas por mí.





martes, 21 de febrero de 2012

Lin se comió Harvard y la Manzana

La temporada de baloncesto, comenzó con bastante retraso, con temperaturas heladas, específicamente el día de Navidad, luego del desbloqueo o paro patronal que amenazó con la cancelación total de la temporada. Y, desde entonces cómo ha subido el termómetro.
Los equipos no han parado la carrera por asirse con el título, ha habido de todo; transacciones y traspasos a cada rato. Y, entre ellos incluimos a nuestro NBA, el venezolano Greivis Vásquez, que pasó de los Grizzlies de Memphis a los Hornets de Nueva Orleans, así están las cosas en el llamado mejor básquet de mundo.
Sin embargo, estas líneas son para referirme a un caso en particular, y como es conocido el baloncesto como disciplina, y no sólo en nuestro país. Ha sido estigmatizado como un deporte que practican jóvenes de escasos recursos o que provienen de los barrios más pobres.
 Lo que es peor aún, que son deportistas sin ningún tipo de educación, a duras penas  logran alcanzar o culminar la educación media. A Dios gracias esa tendencia cada vez se está revirtiendo, y entre los venezolanos ya hay unos cuantos sentados en sus pupitres.
Los que no es común, es encontrar a un jugador de descendencia asiática Jeremy Lin, que haya surgido o egresado de la que es considerada la mejor casa de estudio del mundo: Universidad de Harvard en Massachussets, para dar el salto a la NBA.
Para muestra un botón: Esta universidad fue fundada por 1636, ya acercándose  a los 4 siglos. Es de lejos la más antigua de Estados Unidos.
Entre sus particularidades que la hacen estar en el tope, se encuentra "su biblioteca que contiene más de 15 millones de volúmenes y es la cuarta más grande del planeta".
Pasaría horas enteras tratando de enumerar los nombres de los alumnos más sobresalientes que han desfilado por este recinto universitario, pero es menester acotar, al actual presidente de los Estados Unidos:Barack Obama, otro legendario ex presidente Theodore Roosevelt, el malogrado John F. Kennedy.
 Un latinoamericano ejemplar, el músico panameño, Rubén Blades, está entre sus graduados.
 Harvard, cuenta en su haber "con 44 ganadores de premios Nóbel", entre sus egresados. ¡Ahí les dejo esa pequeñez!
En otras palabras éste recinto universitario, no en vano sigue ocupando el lugar de vanguardia entre sus similares en el mundo.
Entretanto el base Jeremy Lin, con el destello de calidad que ha demostrado en los últimos juegos, se ha erigido como la máxima figura del Madison Square Garden.
En uno de esos encuentros logró anotar un tiro libre para igualar las acciones a 87 por lado. La alegría y la sonrisa regresaban a los fanáticos de los Knicks.
Faltando 20 segundos para concluir el partido, le entregan nuevamente el balón y el jugador  consiguió un triple espectacular para dejar congelados a sus rivales.
La canasta de Lin, la logró cuando faltaban 0,5 segundos para concluir el tiempo reglamentario. Con este triunfo los Knicks, ante los Toronto Raptors, consiguieron su sexto lauro consecutivo y para el jugador su quinto como titular.
 Los números que dejó en la marquesina el base de los Knicks fue un doble-doble de 27 puntos y 11 asistencias, que no es poca cosa para los conocedores de esta disciplina.
 Al momento de escribir estas líneas el hombre sigue marcando la pauta en el quinteto de la gran manzana,y ha demostrado que no es un convidado de piedra. Lo que hasta ahora se le reprueba son las pérdidas de balón.
 Esto forma parte del día a día en el baloncesto y en la NBA, ocurre a cada rato. Y, no nos dice mucho que los amantes y seguidores de esta disciplina no hayamos podido disfrutar en cualquier partido.
Lo  relevante y digno de destacar es que la nueva sensación de los Knicks, Jeremy Lin, y que hasta hace poco nadie daba un centavo por él, estudió en la Universidad de Harvard y jugaba para el equipo de esa casa de estudio, los Crimson.
Tras graduarse, Lin, no fue seleccionado por ningún equipo en el Draft de la NBA, de 2010, sin embargo, posteriormente fue invitado por los Mavericks, en el campo de entrenamiento, pero fueron los Golden State, los que se hicieron con su ficha por 2 años el pasado diciembre, y un día después, firmó para los Rockets de Houston, y antes que comenzara la temporada fue despedido. Y, finalmente el 27 de diciembre rubricó con los Knicks de Nueva York.
Tras un comienzo nervioso y frío, como la temperatura del norte, el jugador de padres taiwaneses se ha ganado un puesto en el quinteto abridor aprovechando las oportunidades, debido a las lesiones de las estrellas del conjunto tales como: Carmelo Anthony y Amare Stoudemire, y le ha creado un agradable problema al entrenador al momento de armar su quinteto abridor, cuando todos estén recuperados.
Es tal el revuelo por la presencia de la nueva sensación de los Knicks, que las acreditaciones en la rueda de prensa  para cubrir los juegos se agotan rápidamente.
 Hay varias estadísticas que demuestran con hechos concretos de jugadores destacadísimos en el baloncesto que han ganado una fortuna en salarios y contratos publicitarios y a los 5 años de haberse retirado están en la bancarrota.
Las causas de la debacle financiera son diversas, pero todo apunta a la falta de preparación y educación por no saber administrar e invertir el caudal de dinero ganado durante la carrera profesional.
 La mayoría proveniente de estratos sociales bajísimos y poca educación,  repentinamente  son  elevados y envueltos  en lujo y confort, son habitué de los mejores festines y ágapes.
Les agrada destacarse y reunirse con los más ricos y los amigos de los ricos que son los más ricos del mundo. ¡Algo así!
Donde el derroche y la malversación son hermanas gemelas y la no  prudencia es la madre de esas virtudes.
En otras palabras estos deportistas tienen la moral del despilfarro pegado en la frente.
Jeremy Lin, él de la camiseta 17 de los Knicks, llegó para quedarse y le ha devuelto las esperanzas a los fanáticos de Nueva York, que tienen casi 35 años sin ganar un título.
Veremos en el futuro si el egresado de Harvard, y  nueva figura mediática de la NBA, no me deja mal parado.
 Lo que sí es un hecho palpable, que los estudios superiores y los deportistas no son incompatibles.

Sino, vean a Greivis Vásquez.

martes, 7 de febrero de 2012

Super Bowl y Algo Más

Esta vez no fueron los Yankees de Nueva York, los campeones. En esta oportunidad el turno le correspondió a los New York Giants, 21-17 sobre los New England Patriots, en la final XLVI del Super Bowl, o también llamado Super Tazón, en otras palabras en la final del fútbol americano o de la NFL.
Este es el acontecimiento deportivo más grande en los EEUU, por todo lo que conlleva su realización y lo que genera en muchos aspectos, especialmente en lo económico.
Para el menos lego de esta disciplina, entre los cuales me siento inmerso, este evento deportivo que tanto apasiona y paraliza a una nación, es visto por más de 120 millones de personas. Sólo comparable en atención con una fecha sagrada e importante para los estadounidenses como es el Día de Acción de Gracias.
A diferencia de otros acontecimientos deportivos, en el fútbol americano el monarca se dirime en un sólo encuentro, no como comúnmente ocurre en otras disciplinas que son series de siete para ganar cuatro, o en algunos de cinco para tres.
No escribo estas líneas para dar a conocer o estar al tanto de cómo se dio el resultado, los detalles; el jugador más valioso o las jugadas más importantes. Que a la postre le dieron el triunfo a los Giants de Nueva York. Ni menos aún si Lady Gaga, llegó envuelta en una mortaja, cabalgando  un dromedario.
Una de las atracciones para los no muy amante a este deporte, pero si al espectáculo como tal, y una de las razones por la gran cantidad de espectadores en todo el mundo. Tiene que ver, por conocer, o saber quién se presentará, o quién cantará, en el entretiempo, o al final de la primera mitad del juego.
Definitivamente hay que quitarse el sombrero y la capa de Superman, ante tal y descomunal producción musical, artística y todos los adjetivos positivos que quepan. En fracciones de minutos, la cancha se convierte en un escenario fabuloso, con juegos de luces increíbles, coreografías, plataformas móviles y pare de contar.
Muy al estilo de los videos del desaparecido Michael Jackson. Y, me quedo corto. Porque al terminar la presentación inmediatamente el césped del campo de juego vuelve a su ámbito natural.
 En ésta edición XLVI, del Super Bowl, le correspondió el show del medio tiempo a la no menos famosa e icono de la música pop, la chica materialista de los 80 y que aún da de qué hablar: Madonna, sin duda, una presentación sin desperdicio. De verdad que quedé picado, quería más.
Esta mujer que ya sobrepasó la media centuria mantiene una figura atlética envidiable y versátil como la que más, que deja con la boca abierta y la envidia a muchas de 20, aunado a su calidad artística, realizó tres cambios de vestuario en su corto espectáculo, comenzó su accionar ataviada al estilo romana y para finalizar lo hizo desapareciendo de manera fantástica y sorprendente bajo una estela de humo. Electrizante el final.  Apareciendo la frase: “World Peace”
El pasado año también presencié la final de Super Bowl y los encargados del entretiempo fue la agrupación Black Eyed Peas, que se pasearon por sus éxitos musicales y de verdad fue otra gran demostración de talento y recursos tecnológicos donde participaron un sinnúmeros de extras y bailarines y hasta el reconocido cantante y bailarín Usher, apareció en escena enloqueciendo y haciendo delirar a muchos de sus fans.
Pero sí alguna presentación me ha gustado, no sólo por la calidad artística de sus integrantes y la trayectoria de la agrupación, ademas, y tomando en cuenta que es mí banda favorita, me refiero a la del año 2002, en esa oportunidad le correspondió al cuarteto irlandés U2.
 Ellos hicieron historia en el intermedio de la XXXVI edición, con un homenaje a los muertos y desaparecidos en los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York, y otros lugares el 11 de septiembre de 2001. Para mí y para millones en el mundo, se cree que ha sido el mejor espectáculo celebrado en una final del Super Bowl.
Con la canción de fondo “Where the Streets Have no Name” e inesperadamente comenzó a desplegarse una especie de pancarta u holograma gigante reflejados por medio de un juego de luces impresionante con los nombres de cada una de las víctimas de los atentados terroristas, a su vez Bono, el líder de la banda culminó su presentación abriéndose la chaqueta revelando la bandera de los Estados Unidos, aquél lugar se convirtió en una locura, ¡aún recuerdo ese momento!, se me puso la piel de gallina y hasta se me aguaron los ojos.
 Fue sin duda una actuación nostálgica y conmovedora. Por la tragedia, por el mayor acto de terrorismo de la historia, por el gran número de personas fallecidas y todo lo que aquello produjo en  el ámbito internacional.
Este homenaje se realizó a menos de 5 meses de los atentados.
El Super Bowl y su show del medio tiempo, y lo repito. No tiene desperdicio de ninguna índole ya que genera inmensas cantidades de dinero en todas las direcciones y la creatividad y derroche de talento y recursos no tiene parangón. 
Datos curiosos: Los spot publicitario o comerciales son los más caros de todo el año, en esta oportunidad se cotizaban en tres millones y medio de dólares por sólo 30 segundos de duración.
Ese día se consume más comida y bebida que en cualquier otra fecha.
Otro dato fetichistas por no decir consumista, el fin de semana del Super Bowl es donde más televisores nuevos se venden.
Es el día de mayor venta de cervezas, se estima que un porcentaje cercano al 6% de los empleados se reportan enfermos para no asistir al trabajo al día siguiente del Super Bowl. En otras palabras el ratón causa estragos laborales.
El día siguiente de la final (lunes), aumentan las ventas de antiácidos en un 20%.
Lo más curioso de todo esto, es el fin de semana donde menos bodas se tienen pautadas. Es decir los novios prefieren disfrutar la final del Super Tazón, ante que tirarse al agua. Bien por ellos, a lo mejor esta pausa les permite a muchas parejas reflexionar y hasta analizar si realmente quieren casarse. ¡Sólo digo!