martes, 7 de febrero de 2012

Super Bowl y Algo Más

Esta vez no fueron los Yankees de Nueva York, los campeones. En esta oportunidad el turno le correspondió a los New York Giants, 21-17 sobre los New England Patriots, en la final XLVI del Super Bowl, o también llamado Super Tazón, en otras palabras en la final del fútbol americano o de la NFL.
Este es el acontecimiento deportivo más grande en los EEUU, por todo lo que conlleva su realización y lo que genera en muchos aspectos, especialmente en lo económico.
Para el menos lego de esta disciplina, entre los cuales me siento inmerso, este evento deportivo que tanto apasiona y paraliza a una nación, es visto por más de 120 millones de personas. Sólo comparable en atención con una fecha sagrada e importante para los estadounidenses como es el Día de Acción de Gracias.
A diferencia de otros acontecimientos deportivos, en el fútbol americano el monarca se dirime en un sólo encuentro, no como comúnmente ocurre en otras disciplinas que son series de siete para ganar cuatro, o en algunos de cinco para tres.
No escribo estas líneas para dar a conocer o estar al tanto de cómo se dio el resultado, los detalles; el jugador más valioso o las jugadas más importantes. Que a la postre le dieron el triunfo a los Giants de Nueva York. Ni menos aún si Lady Gaga, llegó envuelta en una mortaja, cabalgando  un dromedario.
Una de las atracciones para los no muy amante a este deporte, pero si al espectáculo como tal, y una de las razones por la gran cantidad de espectadores en todo el mundo. Tiene que ver, por conocer, o saber quién se presentará, o quién cantará, en el entretiempo, o al final de la primera mitad del juego.
Definitivamente hay que quitarse el sombrero y la capa de Superman, ante tal y descomunal producción musical, artística y todos los adjetivos positivos que quepan. En fracciones de minutos, la cancha se convierte en un escenario fabuloso, con juegos de luces increíbles, coreografías, plataformas móviles y pare de contar.
Muy al estilo de los videos del desaparecido Michael Jackson. Y, me quedo corto. Porque al terminar la presentación inmediatamente el césped del campo de juego vuelve a su ámbito natural.
 En ésta edición XLVI, del Super Bowl, le correspondió el show del medio tiempo a la no menos famosa e icono de la música pop, la chica materialista de los 80 y que aún da de qué hablar: Madonna, sin duda, una presentación sin desperdicio. De verdad que quedé picado, quería más.
Esta mujer que ya sobrepasó la media centuria mantiene una figura atlética envidiable y versátil como la que más, que deja con la boca abierta y la envidia a muchas de 20, aunado a su calidad artística, realizó tres cambios de vestuario en su corto espectáculo, comenzó su accionar ataviada al estilo romana y para finalizar lo hizo desapareciendo de manera fantástica y sorprendente bajo una estela de humo. Electrizante el final.  Apareciendo la frase: “World Peace”
El pasado año también presencié la final de Super Bowl y los encargados del entretiempo fue la agrupación Black Eyed Peas, que se pasearon por sus éxitos musicales y de verdad fue otra gran demostración de talento y recursos tecnológicos donde participaron un sinnúmeros de extras y bailarines y hasta el reconocido cantante y bailarín Usher, apareció en escena enloqueciendo y haciendo delirar a muchos de sus fans.
Pero sí alguna presentación me ha gustado, no sólo por la calidad artística de sus integrantes y la trayectoria de la agrupación, ademas, y tomando en cuenta que es mí banda favorita, me refiero a la del año 2002, en esa oportunidad le correspondió al cuarteto irlandés U2.
 Ellos hicieron historia en el intermedio de la XXXVI edición, con un homenaje a los muertos y desaparecidos en los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York, y otros lugares el 11 de septiembre de 2001. Para mí y para millones en el mundo, se cree que ha sido el mejor espectáculo celebrado en una final del Super Bowl.
Con la canción de fondo “Where the Streets Have no Name” e inesperadamente comenzó a desplegarse una especie de pancarta u holograma gigante reflejados por medio de un juego de luces impresionante con los nombres de cada una de las víctimas de los atentados terroristas, a su vez Bono, el líder de la banda culminó su presentación abriéndose la chaqueta revelando la bandera de los Estados Unidos, aquél lugar se convirtió en una locura, ¡aún recuerdo ese momento!, se me puso la piel de gallina y hasta se me aguaron los ojos.
 Fue sin duda una actuación nostálgica y conmovedora. Por la tragedia, por el mayor acto de terrorismo de la historia, por el gran número de personas fallecidas y todo lo que aquello produjo en  el ámbito internacional.
Este homenaje se realizó a menos de 5 meses de los atentados.
El Super Bowl y su show del medio tiempo, y lo repito. No tiene desperdicio de ninguna índole ya que genera inmensas cantidades de dinero en todas las direcciones y la creatividad y derroche de talento y recursos no tiene parangón. 
Datos curiosos: Los spot publicitario o comerciales son los más caros de todo el año, en esta oportunidad se cotizaban en tres millones y medio de dólares por sólo 30 segundos de duración.
Ese día se consume más comida y bebida que en cualquier otra fecha.
Otro dato fetichistas por no decir consumista, el fin de semana del Super Bowl es donde más televisores nuevos se venden.
Es el día de mayor venta de cervezas, se estima que un porcentaje cercano al 6% de los empleados se reportan enfermos para no asistir al trabajo al día siguiente del Super Bowl. En otras palabras el ratón causa estragos laborales.
El día siguiente de la final (lunes), aumentan las ventas de antiácidos en un 20%.
Lo más curioso de todo esto, es el fin de semana donde menos bodas se tienen pautadas. Es decir los novios prefieren disfrutar la final del Super Tazón, ante que tirarse al agua. Bien por ellos, a lo mejor esta pausa les permite a muchas parejas reflexionar y hasta analizar si realmente quieren casarse. ¡Sólo digo!

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