jueves, 29 de marzo de 2012

Correr o Encaramarse

Comenzó la temporada de la Formula 1, con muchos cambios en distintos ámbitos:Tecnología, escuderías, pilotos, nuevos escenarios y lo que más destaca y ha hecho ruido, sobre todo por su estética, el morro delantero de los autos tipo “pato” al momento de escribir estas líneas, se han realizado dos carreras. La primera de ellas, el Gran Premio de Australia. Y, la más reciente en Malasia.
En la tierra de los canguros, la guinda del pastel le correspondió al inglés Jenson Button, de la escudería McLaren, y en la segunda  recayó al español Fernando Alonso, de la Ferrari.
Lo mejor de todo, y a la vez satisfactorio para los seguidores de esta disciplina, y para darle mayor emoción al campeonato. Y, me tomo la licencia para agregar a su vez. Romper con cualquier hegemonía, incluyendo los deportes. Es que en las dos primeras válidas los pilotos de Red Bull, no lograron asirse con el triunfo.
Sólo el pasado año, la escudería de la bebida energética, logró 18 primeros lugares de 19 grandes premios. ¡Qué fastidio! El alemán Sebastian Vettel, destronó a Fernando Alonso, como el piloto más joven en alcanzar dos títulos consecutivos.
Los Red Bull, sale como favoritos una vez más, sin embargo, en principio no podrán contar con el difusor de soplado, que les funcionó muy bien el pasado año, ya que la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), prohibió su uso, con el objetivo de emparejar un poco a las escuderías.
Las primeras cuatro carreras se escenifican en Asia, terminando con el GP de Bahrein, el 22 de abril. Luego se mudan a Europa, es decir los horarios de las carreras no serán obstáculo para disfrutarlo en vivo y no en diferido.
El premio de los Estados Unidos, regresa luego de una ausencia de cinco años, se realizará en el circuito de Austin el 18 de noviembre. Se cierra la temporada de 2012, con el GP de Brasil. En total 20 carreras.
Ruben Barrichello, el piloto más longevo y con más grandes premios disputado en la gran carpa del automovilismo (321), ya no estará haciendo dupla con el venezolano Pastor Maldonado, se mudó a la Indy Car, con otro criollo: Ernesto Viso.
El campeón mundial del 2007, el finlandés Kimi Raikkonen, regresa con la escudería Lotus, luego de dos años, que los dedicó a correr  rally,  dada las condiciones y lo que ha mostrado hasta ahora el  “hombre de hielo” debe ser tomado en cuenta para estar entre los contendientes.
Maldonado, entretanto tiene como nuevo compañero en la Williams, al sobrino del legendario Ayrton Senna, Bruno Senna. Que se conocen muy bien desde la GP2.
La escudería Williams, viene de tener la peor temporada en su estadía en la F1, cinco puntos en total entre los constructores, la intención es volver a ser la escudería de los noventa, en otras palabras estar entres los grandes. Para eso volvieron a formar alianza con los motores Renault, que fue muy exitosa y esperan repetir.
Se le han hecho algunas mejoras a los monoplazas FW34, se contrató personal e ingenieros reconocidos, e incluso pactaron al legendario corredor olímpico Michael Johnson, para disminuir los tiempos en los pits.
Esta es la tercera vez que una pareja venezolano-brasilera forman parte de un mismo equipo, la primera fue en 1984, con Johnny Cecotto y Ayrton Senna, la del pasado año Maldonado y Barrichello, y ahora con Bruno Senna.
Los amantes de la F1, que madrugamos para presenciar el primer gran premio del año, lo hicimos esperanzados, luego de la buena actuación de Maldonado en las pruebas de clasificación,  el criollo partió en la undécima posición logrando colarse y mantenerse entre los mejores durante gran parte de la carrera, y hasta mantuvo en vilo al bicampeón Fernando Alonso, hasta la última vuelta.
Sólo que la fatalidad, y un error del venezolano según lo afirmado por él mismo, truncaron lo que pudo haber sido su mejor ubicación desde su llegada a la F1, y comenzar puntuando.
En la siguiente carrera en Malasia, no madrugué y afortunadamente no me perdí de nada, ya que Maldonado, logró al calco, lo realizado en su  año debut en la F1.
Esperemos que haya sido algo fortuito, y no la marca de fábrica en la temporada que apenas comienza para el venezolano. Ya que la escudería Williams, hasta ahora, le ha dado el mismo trato a los dos pilotos, siempre habrá uno que lleve la batuta o la voz cantante en el binomio.
Eso depende de los resultados individuales, y ya Bruno Senna, comenzó a sobresalir, se ubicó en la sexta posición en el GP de Malasia, acumulando ocho puntos en su casillero.
En otras palabras, todo estriba en la actuación de  Maldonado, y no pretendo ser agorero, pero las excusas tras excusas, luego de cada carrera, no serán suficientes, ni para los fanáticos y menos aún para la escudería. De tal manera que las plañideras  se trasladen a otros pilotos y constructores. Por el bien del criollo.
Verbigracia, a la buena actuación del mexicano “Checo” Pérez, en el 2011 con 14 valiosos puntos en su haber, aunado al octavo  puesto en Australia, y más recientemente a su segundo lugar en Malasia. Ya los reflectores, así como sucede con los actores de Hollywood en la alfombra roja,  se posicionaron en él, que hasta la casa del caballito rampante, le está calentando las orejas para hacer dupla con Alonso, en detrimento de Felipe Massa. Así las cosas.
A mediados de abril se corre el GP de China, esperemos que los problemas que haya tenido Maldonado, con su monoplaza sean solucionados y lo veamos peleando posiciones cimeras, y que bueno sería para el país, que necesita de noticias alentadoras. Y, se pueda colar en el pódium, o estar peleando puestos importantes.
De modo que pueda mantenerse por muchos años en la gran carpa del automovilismo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Señor Milagro

De  regreso de nuestro viaje relámpago a Nirgua, escasamente de hora y media de pernocta.
Era aproximadamente la una y media de la tarde, íbamos en la autopista que va entre Miranda y Bejuma, dos pueblos muy cercanos uno del otro. Del estado Carabobo.
El sol como es costumbre en esta época del año estaba en su máximo esplendor: brillante y picante.
No estaba manejando, esto me permitía estar más relajado, y disfrutando del paisaje. En algunos casos verdosos y en su mayoría agreste.
Sobre todo estaba pendiente con mi compañero de viaje de alertarlo, lo que a todas luces se parece a un récord Guiness, que seguramente estamos disputando. Me refiero al sinnúmero de huecos, grietas, troneras, zanjones y baches y bachecitos a lo largo y ancho de la vía, y ahora los reductores de velocidad o policías acostados, que proliferan en toda la zona.
Nuestra conversa se centraba en qué sitio nos íbamos a parar, a comer una buena carne en vara o algo parecido y, ya estaba todo decidido de manera unánime de acuerdo a lo planificado para evitar el dispendio.
Repentinamente mi amigo me comenta que la dirección de la camioneta la siente extraña. Nos orillamos a revisar. Él, conocedor y pergeñado de su auto, verificó y a simple vista, y sin ser un experto en mecánica, había una polea suelta y la correa dejó de cumplir su misión de engranaje.
Mi compañero, inmediatamente comenzó a llamar a su compañía de seguro, y con un tono atiplado, repite lo que le dice el operador ¡que la grúa más cercana se encuentra a 90 minutos del sitio! Nos vimos las caras de resignación.
Como conozco la vía, le digo que el pueblo más cercano se encuentra aproximadamente a 10 minutos, le sugiero que vaya y compre el repuesto, mientras llega la grúa.
El intenso calor estaba haciendo estrago y la lasitud nos arropaba. Sobre todo al notar el escenario que teniamos al frente.
Decidimos parar a un moto taxista de los que circulan por allí, y al primero que vemos. Que va en sentido contrario, le hacemos señas y se acerca a nosotros.
Un señor de nombre Luís Campos, campesino y humilde como el que más, la diferencia es que no anda a caballo, como en otrora, sino en moto.
De aproximadamente 60 años de edad, con su ropa manida, enjuto; de cabello rebelde y a priori de carácter agrio (no fue así).
Más de la mitad de la dentadura perdida y negra, imagino que por el inclemente paso del tiempo y los avatares de la vida, que en su caso no parece haberle favorecido.
Comenzó a revisar la camioneta de manera pueril. Mi compañero y yo, observando y asintiendo en el diagnostico.
Inicié ex profeso la conversa con el desconocido, y le pregunté varias cosas para entrar en confianza. Y, en la platica, me confirmó que éramos afortunado, debido a que nos accidentamos de día, porque de lo contrario en ese mismo sitio, bajo el amparo de la oscuridad atracan a los conductores accidentados y a los que no también, debido a los reductores de velocidad. El sempiterno problema de marca mayor que sufrimos todos.
Mientras, mi compañero insistía con su compañía de seguro y hurgando en su auto, en cómo solucionar el problema.
El señor Campos, saca de su bolsillo una cajita de chimó, y comienza a masticarlo con orgullo y frenesí. Algo muy común entre los pobladores de las zonas rurales, me dice que en su casa tiene algunas partes mecánica, que le sobraron de un trabajo. Y, que ya regresaba…
Mi compañero al ver que el señor se alejaba en su caballo de hierro, le cuento lo que hablamos y que iba a su casa a buscar piezas mecánicas, a ver cómo nos ayudaba.  
Con cierta ironía y sarcasmo mi amigo me pregunta “y tu le creíste lo que dijo” le respondo que “sí” Luego repregunta “tú crees que vuelva” le respondo que “sí” nuevamente. Además, “el rostro y su mirada me trasmitieron confianza” asentí.
Pasaron como 15 minutos y el señor Campos, no sólo, había cumplido su palabra de regresar, sino, que además, nos trajo una polea que tenía en su casa, mi amigo al verla, afirmo “es ésta, es la misma pieza” y hasta una arandela adicional trajo de refuerzo.
La sonrisa y la esperanza regresaron vertiginosamente a nuestros rostros.
La reparación se realizó con cierto escollo y escarceo, por falta de la herramienta adecuada. Pero eso no fue impedimento para el humilde “Señor “Milagro” hasta se metió debajo del auto sin reparar en su ropa, y otros artificios. A los pocos minutos la polea y la correa, ya estaban cumpliendo con su función.
Le preguntamos que, qué quería, y ni siquiera dinero nos cobró, antes de irse le regalé una mallita de mandarina que había comprado kilómetros antes del incidente.
Nos despedimos y estrechamos nuestras manos grasientas y negras, con el señor Campos, sin entender, ni cómo, ni cuándo, ese señor que no creo que “haya caído del cielo”  porque lo vi llegar en moto. Tenía la pieza exacta, que se había averiado y además, fue nuestro mecánico oficial.
Situaciones como éstas y, aun más. Personajes como el señor Campos. En nuestro país, no son escasos. Son escasísimos...
Esta situación me dejó entrever cierta enjundia, y pensé en el título de una de las obras más importante de Charles Dickens, “Grandes Esperanzas” algo en lo que se cree, pero no se ve. Y realmente cuando dejamos atrás a nuestro “Señor Milagro” sentí un alivio y grandes esperanzas…
                                                                              



lunes, 5 de marzo de 2012

La lluvia lo facilitó todo


Mi entrada para la final del Abierto de Tenis de los Estados Unidos, la había adquirido con tres meses de antelación al evento a través de internet, e igualmente escogí según mi exiguo presupuesto la ubicación. Como la canción de Montaner “en la cima del cielo”, aunque, viéndolo bien y en perspectiva  podía voltear, y ver que había muchos fanáticos que estaban bastante más arriba de mi posición.
Igual estaba emocionado y contento, por presenciar la final entre dos de los tres mejores tenistas de la actualidad. Especialmente si es un Grand Slam y además, en Nueva York.
Como fanático de  Roger Federer, estaba ligando que él suizo, disputara la final para tener el privilegio de ver jugar a uno de los más grandes de la historia de éste deporte. Desafortunadamente,  Federer cayó  en semifinales ante el serbio Novac Djokovic.
 Por tercer año consecutivo la final del US Open, era aplazada para el día lunes debido a la lluvia que  impidió su realización en la fecha pautada (domingo).
Esto me favoreció enormemente, ya que había muchos asientos vacíos de fanáticos que no pudieron asistir. Al notar aquello, lo pensé un rato, y decidí bajar. No sin antes avisorar la zona y la butaca que apetecía, lo hice con mustío, y sigilosamente  me senté como si nada, quedando  en una zona privilegiada, y ligando que no se apareciera el dueño de aquel envidiable lugar.
Cada vez que los de seguridad daban su ronda, chequeando y pidiendo los tickets, para verificar si realmente le correspondia ese asiento, inmediatamente volteaba y me ponía a jugar con el teléfono. Yo, allí, incólume e imperturbable en mi asiento de casi 400 dólares.
El cielo estaba encapotado y gris, la lluvia no se hizo esperar y una  vez más arreció el agua, el juego para dirimir el campeón del US Open 2010, entre  Rafael Nadal y Novac Djokovic, se veía nuevamente amenazado. Casi dos horas después cuando las condiciones climáticas lo permitieron, se daba inicio al encuentro.
El español se deshizo del serbio en cuatro set, 6-4, 5-7, 6-4 y 6-2, con este resultado Rafael Nadal, conquistaba  el único Grand Slam que le faltaba en su vitrina. Fue un año espectacular para el manacorí, logró tres Gran Slam de cuatro que existen. Esto fue en el año 2010.
Llegó la temporada del 2011, y hubo una hecatombe y remoción de la capa tectónica del tenis masculino.
El serbio Novak (Nole), emergió como el ave fénix y conquistó cuánto torneo se apareciera en el camino en el 2011.
Hasta entonces había logrado un sólo Gran Slam, el Abierto de Australia 2008.
Sin embargo, el 3 de julio de 2011, llegó a su primera final de Wimbledon. Donde también ganó su primer título contra el español Rafael Nadal, y a partir de entonces es el número uno del ranking de la ATP o de hombres.
Su increíble racha llegó a su fin, de 43 victorias consecutivas, precisamente en manos de Federer.
Es decir, desde la final que presencié en Nueva York en 2010, donde el español derrotó al serbio con cierta facilidad,  Nole, ha ganado casi todo. Por no decir todo.
Desde entonces Djokovic y Nadal, se han visto las caras en siete oportunidades y todas han sido favorables al serbio.
La mayoría de ellas en finales de Máster 1000 y Grand Slam. Para desdicha del español. Con una actuación si se puede calificar de ciclópea por parte de Nole.
Comenzó el año, y en el primer Grand Slam de la temporada, estos gladiadores protagonizaron la más reciente batalla. 
La balanza se inclinó a favor del serbio, en el Abierto de Australia. Y, se convirtió en la final más larga de la historia de los Grand Slam, nos ofrecieron 5 horas y 50 minutos de una lucha feroz, encarnizada y sin cuartel, por asirse con el galardón. Que dejó en los espectadores una sensación de parálisis, pero de admiración hacia aquellos guerreros.
No es fácil que Nole, mantenga ese nivel tan elevado que demostró callando a propios y extraños en el 2011.
La temporada que tuvo el serbio el pasado año, y según Tenis Magazine, ocupa el tercer lugar en la era moderna, después de las de Roger Federer en 2006 y Rod Laver en 1969.
Son muchos los puntos a defender por Djokovic en este 2012, recientemente cayó en semifinales ante el británico Andy Murray, en el torneo de Dubai, que conquistó el suizo Roger Federer.
El tenis, así como otros deportes individuales, son como combates que convierte a estos deportistas en fieras por sobrevivir, y entran a la cancha como si fuera el Coliseo Romano.