viernes, 21 de agosto de 2020

Chica de Bilbao





 


Estoy en la estación Bilbao, esperando a un amigo, son las 9 de la noche, el cielo diáfano transmite tranquilidad en este verano renqueante, venido a menos por el hjpt virus.

A escasos 10 mts, veo a una chica de cara fina, nada manida, figura estilizada, melena rubia y lacia,

piernas de diosa griega; manos de pianista como en las películas a blanco y negro y atuendo a la usanza.

Me asaltan al instante tres interrogantes. Mientras, sigo escaneando sus encantos naturales y artificios.

¿A quién espera?

¿Qué lee?

¿Qué tipo de música escucha?

¡Me acerco y le pregunto! No es conveniente-


Esta chica seguramente se llama María o Gabriela, siempre se llaman así, y usa Chanel N5.

Así lo creo.

De repente una ráfaga de viento húmedo me estremece y me saca del sueño.

Llega mi amigo

Ella sigue allí hierática... quién sabe por cuánto tiempo.



domingo, 9 de agosto de 2020

Conversación que nunca va a ocurrir

Zidane: Hooola, Guardiola ¿cómo estás, qué haces allí? ¡Tanto tiempo sin vernos!

Guardiola: Eeepale, mi pana Zidane, tu siempre tan elegante, pero con la corbata como un babero jajaja. Aquí esperando a unos amigos, pero no llegan, ¿Tú como andas?

Zidane: ¡Qué vas hablar tú! Siempre usas los mismos suetercitos vintage y feos desde bachillerato, y la corbata de culebrita, jajaja.

Todo bien hasta ahora, claro un poco cansado vengo de la oficina, afortunadamente hoy es viernes, fue una semana con mucho ajetreo. 

¿Qué haces sentado allí?

Guardiola: Tu siempre en trabajos de importancia, no como los míos, lo que consigo son trabajos de poca monta. 

Coño, brother aquí varado  pues quedé con los muchachos en vernos acá para ir a la playita; para aprovechar este verano renqueante, tu sabes, sol, birras, música y chicas. Les llamé y me dijeron que tuvieron un inconveniente con la policía y están  retenidos en un puesto de control. Hace más de dos horas de eso, y no saben cuándo los dejen libre. Al menos aquí tengo la cava full de birras, y un roncito premium edición especial bien bueno. ¿Quieres una cerveza? Tengo: Heineke, Mahou y Polar.

Zidane: Claro mi pana, dame una que esté bien helada, de la que sea, porque este calor está heavy.

Guardiola: Voy a esperar 10 minutos más, si estos pendejos no llegan, nos tomamos esta caña, total yo compré todo.

Zidane: ¡Compraste! Tu siempre mintiendo, nunca tenías dinero, desde el colegio eras así, nunca tenías ni para comprar empanadas en el recreo. Siempre pidiendo. Bastante que te salvé la hambruna que pasaste en esa época jajaja. Dame otra birra.

Sigues igualito, pero más calvo. Viéndolo bien, tenemos casi 26 años de amistad, desde que nos presentó el profesor de matemática José Mourinho, en una verbena del colegio. ¿Te acuerdas?

Guardiola: Claro que me acuerdo de ese profe, enjuto y de ojos plomizo. Muy buena gente. Nosotros éramos las vacas sagradas del salón. Siempre llevaba a su hijo al colegio, un chamito tímido y desgarbado, todavía recuerdo su nombre, Leo Messi. Nunca supe más de ese pibito.

Salud por los viejos y los nuevos tiempos. Tú tampoco te quedas atrás con la calvicie. Siempre fuiste de medio pelo. 

Hablando de otra cosa, llamamos a unas tercias a ver si coronamos, no vaya a ser que este reencuentro fortuito sea premonitorio de cosas buenas. Vamos a un sitio a ver la final de la Champions League. 

Zidane: Queeee tu eres loco. A mi no me gusta el fútbol, vamos a insistir con esas mujeres en otro sitio a ver qué sale, y desde cuándo a ti te gusta ver a unos tipos corriendo detrás de una pelota. Ese juego es muy aburrido. Que yo sepa, tu no juegas nada de nada. 

Guardiola: Tu sabes que a mí no me gustan los deportes y menos el fútbol, pero es una excusa para invitar a esas mujeres al guateque que se forma después del juego, y quien quita metamos gol de media volea.

Zidane: Guardiolita al fin pensando, llámalas pues... 




sábado, 11 de julio de 2020

Cibeles Prepara su Mejor Atuendo de Verano


Esta fuente ha sido fotografiada miles de veces, diría cientos de miles, es casi cita obligada para los turistas que visitan esta ciudad y pasean por la zona. 
La fuente con la diosa Cibeles al frente, es nada más y nada menos, que la madre de Zeus, y de otros dioses no menos importante de la mitología griega. 
Sin embargo, en esta oportunidad no voy a meterme en esos menesteres.
Cibeles, es el lugar donde el equipo de fútbol Real Madrid, celebra sus conquistas (bastante por cierto). 
Salvo una hecatombe de última hora, allí estarán los dirigidos por el francés Zinedine Zidane, ofrendando a la diosa el título de La Liga N#34, que se le ha hecho esquivo al equipo merengue desde la edición 2016/17. 
Parece que fue en la prehistoria, de lo lejos que se percibe, ese último lauro liguero.
Apenas quedan tres fechas o una semana para finalizar "La Liga del virus" y el equipo blanco, mantiene una ventaja de cuatro puntos que se antoja sólida sobre su acérrimo rival el Barcelona. 
Dependiendo de varios resultados aquí y allá, La Liga, tendría nuevo dueño antes de la finalización del campeonato. Ergo, el capitán blanco Sergio Ramos y compañía, le estarán colocando la bufanda a la Diosa Cibeles una vez más.
Así que anda visualizando qué lugar cercano a la fuente te gustaría estar para celebrar con tus ídolos. Es completamente gratis.
... y que comience el guateque.





jueves, 2 de julio de 2020

Sol y Playa Para Pensar

Gandía fue el sitio que me invitaron par de amiguetes para pasar revista a la casa de la abuela. 
Ésta pequeña ciudad anclada a orillas del Mediterráneo, que pertenece a la Comunidad de Valencia, no tiene nada que envidiarle a las archiconocidas playas del mundo, es más me atrevo a decir, que se puede sentar a comer en la misma mesa y hasta pedir un postre.
Tenia más de un año sin ir a la playa y para un mortal caribeño como yo, que ha tenido casa de playa; socio de un club con playa y piscina y con un clima privilegiado los 365 días del año es como mucho tiempo. Realmente la pasé genial en todos los ámbitos y especialmente después de haber pasado más de tres meses encerrado por el hijo de puta virus, que tiene arrodillado al mundo entero. ¡Quién lo iba a creer! 
Quería sacarme la espina luego del largo claustro y lo logré en su máxima expresión...
Estamos en el comienzo de verano y la temperatura en la playa de Gandía, ronda los 36 grados que no pudieron doblegar nuestras ganas de pasarla bien, tomando whisky, cervezas y picando cualquier cosa para recordar tiempos no tan lejanos.
Los turistas habituales de la época no han aterrizado aún, debido a la pandemia. Pero ya se siente el calor y las ganas que tiene este puerto por recibirlos con los brazos abiertos, los servicios a disposición y recuperar el tiempo perdido.
Mientras disfrutaba de este paraíso costero fueron muchos los pensamientos y sentimientos  que se me cruzaron  por la mente. Haciéndome preguntas y respondiéndolas sobre los próximos pasos a seguir.
Como siempre espero que Dios me eche una mano de vez en cuando, del resto me encargo yo.