José estaba sentado frente al televisor como todos los días, no recuerda claramente qué programa estaba viendo, seguro eran de los que frecuentemente daban en ese horario.
Era poco más de las diez de la noche, de un día lunes 8 de diciembre, repentinamente la programación era interrumpida bruscamente para dar paso a una noticia que escuchó con detenimiento sin saber la magnitud del asunto y menos aún el protagonista del hecho: “Extra, extra hace pocos minutos fue asesinado de varios balazos en la ciudad de New York, el ex Beatles John Lennon” poco después se conocería el nombre del atacante, un fanático de nombre Mark David Chapman, éste lamentable suceso ocurrió en la entrada del edificio Dakota, lugar de residencia del músico de Liverpool de 40 años.
Era poco más de las diez de la noche, de un día lunes 8 de diciembre, repentinamente la programación era interrumpida bruscamente para dar paso a una noticia que escuchó con detenimiento sin saber la magnitud del asunto y menos aún el protagonista del hecho: “Extra, extra hace pocos minutos fue asesinado de varios balazos en la ciudad de New York, el ex Beatles John Lennon” poco después se conocería el nombre del atacante, un fanático de nombre Mark David Chapman, éste lamentable suceso ocurrió en la entrada del edificio Dakota, lugar de residencia del músico de Liverpool de 40 años.
Seguidamente la noticia era repetida con frecuencia, luego se conocieron detalles del trágico suceso, aportados por su pareja.También, se supo que en horas de la tarde él asesino le pidió al cantante que le firmara un autografo en una copia de su más reciente álbum titulado Double Fantasy.
Esa noticia que le daba la vuelta al mundo en los medios del momento, causó indignación y estupor en todos los sectores, especialmente en los seguidores y amantes de la legendaria banda de Liverpool.
Los adjetivos para calificar este hecho en contra uno de los más grandes músicos de todos los tiempos, tuvieron que ser creados en el momento para medio reflejar la inquina que causó aquello.
John Lennon, el hombre, el músico, el esposo;que lo dio todo por la paz; por la igualdad de los derechos civiles de las minorías, por soñar con un mundo mejor. Y, que de alguna manera se había convertido en un estorbo del establishment del momento.
A principios de los 70, la guerra de Vietnam estaba en pleno apogéo, y uno de los más férreos opositores mediáticos fue precisamente John Lennon y una gran cantidad de activistas de amplio espectro se unieron a su causa, enfureciendo al entonces presidente Richard Nixon, incluso el defenestrado gobernante norteamericano sopesó la posibilidad de expulsarlo del país, fueron varias las investigaciones a las que fue sometido por inmigración y el FBI, para quitarse no precisamente esa piedra sino a esa roca del zapato.
Entretanto en la ciudad de New York, nadie daba crédito a la noticia que se repetía sin cesar en las principales cadenas de televisión, los sitios más emblemáticos de la ciudad como Times Square rápidamente colapsaron y los taxistas sintonizaban las emisoras de radio y todas comentaban el vil asesinato colocando las canciones del malogrado músico, en los teléfonos públicos se formaron largas colas en cuestión de minutos, las personas cercanas y los no tantos, iban llegando de a miles al sitio donde fue asesinado su ídolo, que cayó fulminado a pocos metros de la entrada de su residencia, el edificio Dakota.
El Dakota, construido en 1884, está ubicado en la esquina de la calle 72 y Central Park West, llamado así por los entendidos por su lejanía y lo poco habitado de la zona en aquel tiempo y se consideraba tan remoto como el territorio de Dakota.
Años antes de la muerte de John Lennon, ya el Dakota había sido añadido al registro de lugares históricos y declarado lugar nacional de interés histórico, no en vano el ex Beatles tenía su residencia allí, esta edificación ha tenido y tiene aún muchos residentes famosos entre los que vivieron allí destacan el compositor y director de orquesta Leonard Bernstein, el bailarín Rudolf Nureyev, la cantante Roberta Flack, el autor Charles Henry Ford, entre otros.
Su viuda y acompañante incansable en todos los terrenos en los últimos años Yoko Ono, actualmente vive allí. Estos apartamentos son considerados entre los más caro de la urbe y sitio obligado de peregrinación de todo aquel que visite la "Gran Manzana".
30 años después José está sentado frente al Dakota casi como una estatua, imaginando a Lennon en la entrada para luego caminar en dirección a Central Park. Detalló piso a piso, de arriba abajo la arquitectura del edificio, que según los entendidos es de estilo "renacentista alemán en la parte superior, con influencia de la francesa en su zona inferior, éste estilo predominó en las edificaciones que se construyeron en New York en la década de 1870".
Aunque, José corrido de sobra en la "Gran Manzana" ya que se la ha pateado de arriba abajo y de abajo arriba, especialmente Manhattan, ya él había pasado por estos predios en varias oportunidades en diferentes viajes anteriores, sin reparar mucho en el asunto y menos en el edificio.
Aunque, José corrido de sobra en la "Gran Manzana" ya que se la ha pateado de arriba abajo y de abajo arriba, especialmente Manhattan, ya él había pasado por estos predios en varias oportunidades en diferentes viajes anteriores, sin reparar mucho en el asunto y menos en el edificio.
Este inmueble más bien pequeño de color marrón, lo admira como uno más de los que existen en esa gran ciudad, también llamada la capital del mundo, Dakota no le dice nada a priori a no ser porque allí vivió los últimos años de su vida uno de sus ídolos musicales, que comenzó a seguir su carrera justamente el día de su muerte. Y, que en ese apartado renglón ahora comparte con Bono, líder de la banda irlandesa U2, que casualmente también tiene un lujoso apartamento en esa propiedad.
José aprovecha para preguntarle al vigilante del edificio un señor afroamericano de cara rígida, con uniforme azul impecable, recién planchado y de botones dorados, si le permite la entrada al famoso inmueble, la respuesta inmediata del celador fue negativa, José no muy agradado asintió con desdén. Entonces aprovecha y toma varias fotografías de la entrada principal y uno de los laterales.
De modo que en su afán por conocer más, cruza la calle y se sienta en uno de los sillones que están en una de las entradas de Central Park, donde funciona un servicio de carruajes y bicicletas con compartimiento que son ofrecidos a los turistas que son numerosos en toda la zona.
Una vez más observa y se imagina aquella noche de diciembre de 1980, cuando John Lennon, acompañado de Yoko Ono fumando un cigarrillo para paliar la gélida temperatura que rondaba los 0 grados centígrados, de pronto son afrontados por Chapman y sin explicación alguna le realiza varios disparó al músico casi a quemarropa.Inmediatamente José es interrumpido en sus recuerdos, por varios turistas europeos que le solicitan les tome una fotografía que tiene como fondo el Dakota.
Una vez más observa y se imagina aquella noche de diciembre de 1980, cuando John Lennon, acompañado de Yoko Ono fumando un cigarrillo para paliar la gélida temperatura que rondaba los 0 grados centígrados, de pronto son afrontados por Chapman y sin explicación alguna le realiza varios disparó al músico casi a quemarropa.Inmediatamente José es interrumpido en sus recuerdos, por varios turistas europeos que le solicitan les tome una fotografía que tiene como fondo el Dakota.
Nuevamente se queda mirando con detenimiento la fachada del edificio y repentinamente lo alertan los graznidos de los pájaros del parque que revolotean, e iban de una dirección a otra muy cerca de allí, y nuevamente evoca aquél trágico momento del 08 de diciembre, y se pregunta ¿cuántos de los antepasados de estas aves fueron súbitamente despiertas luego de los disparos hechos por Champman aquella noche?.
Comienza a alejarse poco a poco, como contando los pasos, no sin antes voltea para constatar que el Dakota, continúa en el mismo lugar, se despide con el brazo izquierdo extendido como si de una persona se trata, se dirige a la estación de Columbus Circle para tomar el tren D, que lo llevaría directo al nuevo Yankees Stadium.
“tu puedes decir que soy un soñador pero no soy el único, espero que algún día te nos una” / "You may say I'm a dreamer, but I'm not the only one. I hope you join us."
John Lennon.
Comienza a alejarse poco a poco, como contando los pasos, no sin antes voltea para constatar que el Dakota, continúa en el mismo lugar, se despide con el brazo izquierdo extendido como si de una persona se trata, se dirige a la estación de Columbus Circle para tomar el tren D, que lo llevaría directo al nuevo Yankees Stadium.
“tu puedes decir que soy un soñador pero no soy el único, espero que algún día te nos una” / "You may say I'm a dreamer, but I'm not the only one. I hope you join us."
John Lennon.
