jueves, 29 de marzo de 2012

Correr o Encaramarse

Comenzó la temporada de la Formula 1, con muchos cambios en distintos ámbitos:Tecnología, escuderías, pilotos, nuevos escenarios y lo que más destaca y ha hecho ruido, sobre todo por su estética, el morro delantero de los autos tipo “pato” al momento de escribir estas líneas, se han realizado dos carreras. La primera de ellas, el Gran Premio de Australia. Y, la más reciente en Malasia.
En la tierra de los canguros, la guinda del pastel le correspondió al inglés Jenson Button, de la escudería McLaren, y en la segunda  recayó al español Fernando Alonso, de la Ferrari.
Lo mejor de todo, y a la vez satisfactorio para los seguidores de esta disciplina, y para darle mayor emoción al campeonato. Y, me tomo la licencia para agregar a su vez. Romper con cualquier hegemonía, incluyendo los deportes. Es que en las dos primeras válidas los pilotos de Red Bull, no lograron asirse con el triunfo.
Sólo el pasado año, la escudería de la bebida energética, logró 18 primeros lugares de 19 grandes premios. ¡Qué fastidio! El alemán Sebastian Vettel, destronó a Fernando Alonso, como el piloto más joven en alcanzar dos títulos consecutivos.
Los Red Bull, sale como favoritos una vez más, sin embargo, en principio no podrán contar con el difusor de soplado, que les funcionó muy bien el pasado año, ya que la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), prohibió su uso, con el objetivo de emparejar un poco a las escuderías.
Las primeras cuatro carreras se escenifican en Asia, terminando con el GP de Bahrein, el 22 de abril. Luego se mudan a Europa, es decir los horarios de las carreras no serán obstáculo para disfrutarlo en vivo y no en diferido.
El premio de los Estados Unidos, regresa luego de una ausencia de cinco años, se realizará en el circuito de Austin el 18 de noviembre. Se cierra la temporada de 2012, con el GP de Brasil. En total 20 carreras.
Ruben Barrichello, el piloto más longevo y con más grandes premios disputado en la gran carpa del automovilismo (321), ya no estará haciendo dupla con el venezolano Pastor Maldonado, se mudó a la Indy Car, con otro criollo: Ernesto Viso.
El campeón mundial del 2007, el finlandés Kimi Raikkonen, regresa con la escudería Lotus, luego de dos años, que los dedicó a correr  rally,  dada las condiciones y lo que ha mostrado hasta ahora el  “hombre de hielo” debe ser tomado en cuenta para estar entre los contendientes.
Maldonado, entretanto tiene como nuevo compañero en la Williams, al sobrino del legendario Ayrton Senna, Bruno Senna. Que se conocen muy bien desde la GP2.
La escudería Williams, viene de tener la peor temporada en su estadía en la F1, cinco puntos en total entre los constructores, la intención es volver a ser la escudería de los noventa, en otras palabras estar entres los grandes. Para eso volvieron a formar alianza con los motores Renault, que fue muy exitosa y esperan repetir.
Se le han hecho algunas mejoras a los monoplazas FW34, se contrató personal e ingenieros reconocidos, e incluso pactaron al legendario corredor olímpico Michael Johnson, para disminuir los tiempos en los pits.
Esta es la tercera vez que una pareja venezolano-brasilera forman parte de un mismo equipo, la primera fue en 1984, con Johnny Cecotto y Ayrton Senna, la del pasado año Maldonado y Barrichello, y ahora con Bruno Senna.
Los amantes de la F1, que madrugamos para presenciar el primer gran premio del año, lo hicimos esperanzados, luego de la buena actuación de Maldonado en las pruebas de clasificación,  el criollo partió en la undécima posición logrando colarse y mantenerse entre los mejores durante gran parte de la carrera, y hasta mantuvo en vilo al bicampeón Fernando Alonso, hasta la última vuelta.
Sólo que la fatalidad, y un error del venezolano según lo afirmado por él mismo, truncaron lo que pudo haber sido su mejor ubicación desde su llegada a la F1, y comenzar puntuando.
En la siguiente carrera en Malasia, no madrugué y afortunadamente no me perdí de nada, ya que Maldonado, logró al calco, lo realizado en su  año debut en la F1.
Esperemos que haya sido algo fortuito, y no la marca de fábrica en la temporada que apenas comienza para el venezolano. Ya que la escudería Williams, hasta ahora, le ha dado el mismo trato a los dos pilotos, siempre habrá uno que lleve la batuta o la voz cantante en el binomio.
Eso depende de los resultados individuales, y ya Bruno Senna, comenzó a sobresalir, se ubicó en la sexta posición en el GP de Malasia, acumulando ocho puntos en su casillero.
En otras palabras, todo estriba en la actuación de  Maldonado, y no pretendo ser agorero, pero las excusas tras excusas, luego de cada carrera, no serán suficientes, ni para los fanáticos y menos aún para la escudería. De tal manera que las plañideras  se trasladen a otros pilotos y constructores. Por el bien del criollo.
Verbigracia, a la buena actuación del mexicano “Checo” Pérez, en el 2011 con 14 valiosos puntos en su haber, aunado al octavo  puesto en Australia, y más recientemente a su segundo lugar en Malasia. Ya los reflectores, así como sucede con los actores de Hollywood en la alfombra roja,  se posicionaron en él, que hasta la casa del caballito rampante, le está calentando las orejas para hacer dupla con Alonso, en detrimento de Felipe Massa. Así las cosas.
A mediados de abril se corre el GP de China, esperemos que los problemas que haya tenido Maldonado, con su monoplaza sean solucionados y lo veamos peleando posiciones cimeras, y que bueno sería para el país, que necesita de noticias alentadoras. Y, se pueda colar en el pódium, o estar peleando puestos importantes.
De modo que pueda mantenerse por muchos años en la gran carpa del automovilismo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Señor Milagro

De  regreso de nuestro viaje relámpago a Nirgua, escasamente de hora y media de pernocta.
Era aproximadamente la una y media de la tarde, íbamos en la autopista que va entre Miranda y Bejuma, dos pueblos muy cercanos uno del otro. Del estado Carabobo.
El sol como es costumbre en esta época del año estaba en su máximo esplendor: brillante y picante.
No estaba manejando, esto me permitía estar más relajado, y disfrutando del paisaje. En algunos casos verdosos y en su mayoría agreste.
Sobre todo estaba pendiente con mi compañero de viaje de alertarlo, lo que a todas luces se parece a un récord Guiness, que seguramente estamos disputando. Me refiero al sinnúmero de huecos, grietas, troneras, zanjones y baches y bachecitos a lo largo y ancho de la vía, y ahora los reductores de velocidad o policías acostados, que proliferan en toda la zona.
Nuestra conversa se centraba en qué sitio nos íbamos a parar, a comer una buena carne en vara o algo parecido y, ya estaba todo decidido de manera unánime de acuerdo a lo planificado para evitar el dispendio.
Repentinamente mi amigo me comenta que la dirección de la camioneta la siente extraña. Nos orillamos a revisar. Él, conocedor y pergeñado de su auto, verificó y a simple vista, y sin ser un experto en mecánica, había una polea suelta y la correa dejó de cumplir su misión de engranaje.
Mi compañero, inmediatamente comenzó a llamar a su compañía de seguro, y con un tono atiplado, repite lo que le dice el operador ¡que la grúa más cercana se encuentra a 90 minutos del sitio! Nos vimos las caras de resignación.
Como conozco la vía, le digo que el pueblo más cercano se encuentra aproximadamente a 10 minutos, le sugiero que vaya y compre el repuesto, mientras llega la grúa.
El intenso calor estaba haciendo estrago y la lasitud nos arropaba. Sobre todo al notar el escenario que teniamos al frente.
Decidimos parar a un moto taxista de los que circulan por allí, y al primero que vemos. Que va en sentido contrario, le hacemos señas y se acerca a nosotros.
Un señor de nombre Luís Campos, campesino y humilde como el que más, la diferencia es que no anda a caballo, como en otrora, sino en moto.
De aproximadamente 60 años de edad, con su ropa manida, enjuto; de cabello rebelde y a priori de carácter agrio (no fue así).
Más de la mitad de la dentadura perdida y negra, imagino que por el inclemente paso del tiempo y los avatares de la vida, que en su caso no parece haberle favorecido.
Comenzó a revisar la camioneta de manera pueril. Mi compañero y yo, observando y asintiendo en el diagnostico.
Inicié ex profeso la conversa con el desconocido, y le pregunté varias cosas para entrar en confianza. Y, en la platica, me confirmó que éramos afortunado, debido a que nos accidentamos de día, porque de lo contrario en ese mismo sitio, bajo el amparo de la oscuridad atracan a los conductores accidentados y a los que no también, debido a los reductores de velocidad. El sempiterno problema de marca mayor que sufrimos todos.
Mientras, mi compañero insistía con su compañía de seguro y hurgando en su auto, en cómo solucionar el problema.
El señor Campos, saca de su bolsillo una cajita de chimó, y comienza a masticarlo con orgullo y frenesí. Algo muy común entre los pobladores de las zonas rurales, me dice que en su casa tiene algunas partes mecánica, que le sobraron de un trabajo. Y, que ya regresaba…
Mi compañero al ver que el señor se alejaba en su caballo de hierro, le cuento lo que hablamos y que iba a su casa a buscar piezas mecánicas, a ver cómo nos ayudaba.  
Con cierta ironía y sarcasmo mi amigo me pregunta “y tu le creíste lo que dijo” le respondo que “sí” Luego repregunta “tú crees que vuelva” le respondo que “sí” nuevamente. Además, “el rostro y su mirada me trasmitieron confianza” asentí.
Pasaron como 15 minutos y el señor Campos, no sólo, había cumplido su palabra de regresar, sino, que además, nos trajo una polea que tenía en su casa, mi amigo al verla, afirmo “es ésta, es la misma pieza” y hasta una arandela adicional trajo de refuerzo.
La sonrisa y la esperanza regresaron vertiginosamente a nuestros rostros.
La reparación se realizó con cierto escollo y escarceo, por falta de la herramienta adecuada. Pero eso no fue impedimento para el humilde “Señor “Milagro” hasta se metió debajo del auto sin reparar en su ropa, y otros artificios. A los pocos minutos la polea y la correa, ya estaban cumpliendo con su función.
Le preguntamos que, qué quería, y ni siquiera dinero nos cobró, antes de irse le regalé una mallita de mandarina que había comprado kilómetros antes del incidente.
Nos despedimos y estrechamos nuestras manos grasientas y negras, con el señor Campos, sin entender, ni cómo, ni cuándo, ese señor que no creo que “haya caído del cielo”  porque lo vi llegar en moto. Tenía la pieza exacta, que se había averiado y además, fue nuestro mecánico oficial.
Situaciones como éstas y, aun más. Personajes como el señor Campos. En nuestro país, no son escasos. Son escasísimos...
Esta situación me dejó entrever cierta enjundia, y pensé en el título de una de las obras más importante de Charles Dickens, “Grandes Esperanzas” algo en lo que se cree, pero no se ve. Y realmente cuando dejamos atrás a nuestro “Señor Milagro” sentí un alivio y grandes esperanzas…
                                                                              



lunes, 5 de marzo de 2012

La lluvia lo facilitó todo


Mi entrada para la final del Abierto de Tenis de los Estados Unidos, la había adquirido con tres meses de antelación al evento a través de internet, e igualmente escogí según mi exiguo presupuesto la ubicación. Como la canción de Montaner “en la cima del cielo”, aunque, viéndolo bien y en perspectiva  podía voltear, y ver que había muchos fanáticos que estaban bastante más arriba de mi posición.
Igual estaba emocionado y contento, por presenciar la final entre dos de los tres mejores tenistas de la actualidad. Especialmente si es un Grand Slam y además, en Nueva York.
Como fanático de  Roger Federer, estaba ligando que él suizo, disputara la final para tener el privilegio de ver jugar a uno de los más grandes de la historia de éste deporte. Desafortunadamente,  Federer cayó  en semifinales ante el serbio Novac Djokovic.
 Por tercer año consecutivo la final del US Open, era aplazada para el día lunes debido a la lluvia que  impidió su realización en la fecha pautada (domingo).
Esto me favoreció enormemente, ya que había muchos asientos vacíos de fanáticos que no pudieron asistir. Al notar aquello, lo pensé un rato, y decidí bajar. No sin antes avisorar la zona y la butaca que apetecía, lo hice con mustío, y sigilosamente  me senté como si nada, quedando  en una zona privilegiada, y ligando que no se apareciera el dueño de aquel envidiable lugar.
Cada vez que los de seguridad daban su ronda, chequeando y pidiendo los tickets, para verificar si realmente le correspondia ese asiento, inmediatamente volteaba y me ponía a jugar con el teléfono. Yo, allí, incólume e imperturbable en mi asiento de casi 400 dólares.
El cielo estaba encapotado y gris, la lluvia no se hizo esperar y una  vez más arreció el agua, el juego para dirimir el campeón del US Open 2010, entre  Rafael Nadal y Novac Djokovic, se veía nuevamente amenazado. Casi dos horas después cuando las condiciones climáticas lo permitieron, se daba inicio al encuentro.
El español se deshizo del serbio en cuatro set, 6-4, 5-7, 6-4 y 6-2, con este resultado Rafael Nadal, conquistaba  el único Grand Slam que le faltaba en su vitrina. Fue un año espectacular para el manacorí, logró tres Gran Slam de cuatro que existen. Esto fue en el año 2010.
Llegó la temporada del 2011, y hubo una hecatombe y remoción de la capa tectónica del tenis masculino.
El serbio Novak (Nole), emergió como el ave fénix y conquistó cuánto torneo se apareciera en el camino en el 2011.
Hasta entonces había logrado un sólo Gran Slam, el Abierto de Australia 2008.
Sin embargo, el 3 de julio de 2011, llegó a su primera final de Wimbledon. Donde también ganó su primer título contra el español Rafael Nadal, y a partir de entonces es el número uno del ranking de la ATP o de hombres.
Su increíble racha llegó a su fin, de 43 victorias consecutivas, precisamente en manos de Federer.
Es decir, desde la final que presencié en Nueva York en 2010, donde el español derrotó al serbio con cierta facilidad,  Nole, ha ganado casi todo. Por no decir todo.
Desde entonces Djokovic y Nadal, se han visto las caras en siete oportunidades y todas han sido favorables al serbio.
La mayoría de ellas en finales de Máster 1000 y Grand Slam. Para desdicha del español. Con una actuación si se puede calificar de ciclópea por parte de Nole.
Comenzó el año, y en el primer Grand Slam de la temporada, estos gladiadores protagonizaron la más reciente batalla. 
La balanza se inclinó a favor del serbio, en el Abierto de Australia. Y, se convirtió en la final más larga de la historia de los Grand Slam, nos ofrecieron 5 horas y 50 minutos de una lucha feroz, encarnizada y sin cuartel, por asirse con el galardón. Que dejó en los espectadores una sensación de parálisis, pero de admiración hacia aquellos guerreros.
No es fácil que Nole, mantenga ese nivel tan elevado que demostró callando a propios y extraños en el 2011.
La temporada que tuvo el serbio el pasado año, y según Tenis Magazine, ocupa el tercer lugar en la era moderna, después de las de Roger Federer en 2006 y Rod Laver en 1969.
Son muchos los puntos a defender por Djokovic en este 2012, recientemente cayó en semifinales ante el británico Andy Murray, en el torneo de Dubai, que conquistó el suizo Roger Federer.
El tenis, así como otros deportes individuales, son como combates que convierte a estos deportistas en fieras por sobrevivir, y entran a la cancha como si fuera el Coliseo Romano.



miércoles, 29 de febrero de 2012

El Gran Desafío

Estoy sentando frente al computador, pensando cómo comenzar este pequeño relato, y de verdad que no se me ocurre nada. La musa no me acompaña, aunque, en realidad ese no es el problema primordial.
 Nunca he sido un chauvinista a ultranza. Y eso lo saben los que me conocen.
Pero es necesario que todos, sin excepción metamos gol, en la misma portería, porque de lo contrario si seguimos a este ritmo nos quedaremos sin los mejores baluarte. Y, lo peor de todo es que nos estamos acostumbrando, ya muy pocas cosas nos asombran.
Mi mayor preocupación y como la de muchos, es la inseguridad que padecemos, aquí no hay matices, cualquiera puede ser víctima del hampa.
Hace pocos días, y como dicen en la entrega de los premios de la academia “The Oscar Go To” y esta vez se lo ganó: OneChot, cuyo verdadero nombre es Juan David Chacón, cantante de Reggae caraqueño.
 Aunque, realmente es la segunda vez que se gana ese fatídico galardón, porque hace varios años fue víctima de un secuestro express.
 En ésta oportunidad recibió un tiro en la cabeza con la intención de robarle el vehículo, afortunadamente (si cabe la expresión), su estado es estable debido a la poca profundidad de la herida, y el proyectil ya fue extraído. Según el parte médico. Esperemos que así sea y se recupere pronto.
Paradójicamente OneChot, es un crítico acérrimo de la violencia criminal y su vídeo “Rotten Town” es un calco de esa problemática.
Un músico, con gran conciencia social y constantemente en sus canciones es fustigador de la violencia cotidiana, de la que lamentablemente fue víctima. Y, así como él, son miles los Onechot venezolanos, que han sufrido en carne propia, los embates de la delincuencia.
Su actitud ha sido siempre la de transmitir un mensaje de paz y esperanza.
No es una entelequia, pero que sabroso y bueno sería para el país, que una canción de OneChot, o de algún otro cantante venezolano. Sea seleccionada a los Oscar, como mejor soundtrack ¡y que tal, si lo gana! "And The Oscar Go To..."
   

miércoles, 22 de febrero de 2012

Verano en el Parque

En el hemisferio norte las gélidas temperaturas en esta época (enero, febrero), causan estragos de diversas índoles y lo más lamentable es la cantidad de fallecidos. Especialmente de personas enfermas, ancianos y otros tantos que no tienen hogar para protegerse del inclemente invierno.
En algunos casos los termómetros marcan temperaturas de menos 30 ó 40 grados bajo cero, y más allá.
Afortunadamente en este lado del planeta el clima es más benévolo y no sufrimos los avatares del tiempo en esas proporciones.
Más abajo hacia el Cono Sur, no pueden decir lo mismo que nosotros, los caribeños. Ellos se las ven más dura, aunque no con la magnitud, de los norteamericanos, europeos y de otras latitudes.
En los países con cuatro estaciones, sus pobladores pasan casi la mitad del año con un ropero encima, todos se ven gordos (as), realmente no sabes si la chica (en mi caso), que estás viendo a primera vista, tiene buen cuerpo o no.
Si entras a un sitio que debe tener calefacción (obvio), tienes que quitarte toda la ropa adicional, y antes de retirarte del lugar, nuevamente a ponerte toda la indumentaria. El verdadero fastidio.
Los habitantes, en estos países esperan con ansiedad la llegada del verano, o cuando la primavera va cediendo paso, es decir por  mayo y principios de junio.
En esa época del año la temperatura comienza a subir y ¡por fin! las personas se despojan de sus edredones ambulantes, y sacan de sus clóset toda la ropa ligera y ligerísima que tienen, y sino, salen raudos y veloces a comprar lo más reciente en esa tendencia.
 Los que asisten regularmente al gimnasio a esculpir sus cuerpos, y el resultado les favorece, no se la piensan para aprovechar los pocos meses que tienen para exhibirse con ropa ligera.
 En París, durante el verano a orilla del Sena, el legendario río que cruza la ciudad luz, improvisan playas artificiales, con arena y demás, para aprovechar al máximo los rayos solares de la temporada. A falta de litoral cercano, nada como broncearse en el romántico Sena.
Demás está decir, que en algunos países anglosajones los parques son de lejos, los lugares predilectos para solearse en verano. Y, hasta para disfrutar de una buena lectura y recrearse la vista.
Para muestra, algunas gráficas tomadas por mí.





martes, 21 de febrero de 2012

Lin se comió Harvard y la Manzana

La temporada de baloncesto, comenzó con bastante retraso, con temperaturas heladas, específicamente el día de Navidad, luego del desbloqueo o paro patronal que amenazó con la cancelación total de la temporada. Y, desde entonces cómo ha subido el termómetro.
Los equipos no han parado la carrera por asirse con el título, ha habido de todo; transacciones y traspasos a cada rato. Y, entre ellos incluimos a nuestro NBA, el venezolano Greivis Vásquez, que pasó de los Grizzlies de Memphis a los Hornets de Nueva Orleans, así están las cosas en el llamado mejor básquet de mundo.
Sin embargo, estas líneas son para referirme a un caso en particular, y como es conocido el baloncesto como disciplina, y no sólo en nuestro país. Ha sido estigmatizado como un deporte que practican jóvenes de escasos recursos o que provienen de los barrios más pobres.
 Lo que es peor aún, que son deportistas sin ningún tipo de educación, a duras penas  logran alcanzar o culminar la educación media. A Dios gracias esa tendencia cada vez se está revirtiendo, y entre los venezolanos ya hay unos cuantos sentados en sus pupitres.
Los que no es común, es encontrar a un jugador de descendencia asiática Jeremy Lin, que haya surgido o egresado de la que es considerada la mejor casa de estudio del mundo: Universidad de Harvard en Massachussets, para dar el salto a la NBA.
Para muestra un botón: Esta universidad fue fundada por 1636, ya acercándose  a los 4 siglos. Es de lejos la más antigua de Estados Unidos.
Entre sus particularidades que la hacen estar en el tope, se encuentra "su biblioteca que contiene más de 15 millones de volúmenes y es la cuarta más grande del planeta".
Pasaría horas enteras tratando de enumerar los nombres de los alumnos más sobresalientes que han desfilado por este recinto universitario, pero es menester acotar, al actual presidente de los Estados Unidos:Barack Obama, otro legendario ex presidente Theodore Roosevelt, el malogrado John F. Kennedy.
 Un latinoamericano ejemplar, el músico panameño, Rubén Blades, está entre sus graduados.
 Harvard, cuenta en su haber "con 44 ganadores de premios Nóbel", entre sus egresados. ¡Ahí les dejo esa pequeñez!
En otras palabras éste recinto universitario, no en vano sigue ocupando el lugar de vanguardia entre sus similares en el mundo.
Entretanto el base Jeremy Lin, con el destello de calidad que ha demostrado en los últimos juegos, se ha erigido como la máxima figura del Madison Square Garden.
En uno de esos encuentros logró anotar un tiro libre para igualar las acciones a 87 por lado. La alegría y la sonrisa regresaban a los fanáticos de los Knicks.
Faltando 20 segundos para concluir el partido, le entregan nuevamente el balón y el jugador  consiguió un triple espectacular para dejar congelados a sus rivales.
La canasta de Lin, la logró cuando faltaban 0,5 segundos para concluir el tiempo reglamentario. Con este triunfo los Knicks, ante los Toronto Raptors, consiguieron su sexto lauro consecutivo y para el jugador su quinto como titular.
 Los números que dejó en la marquesina el base de los Knicks fue un doble-doble de 27 puntos y 11 asistencias, que no es poca cosa para los conocedores de esta disciplina.
 Al momento de escribir estas líneas el hombre sigue marcando la pauta en el quinteto de la gran manzana,y ha demostrado que no es un convidado de piedra. Lo que hasta ahora se le reprueba son las pérdidas de balón.
 Esto forma parte del día a día en el baloncesto y en la NBA, ocurre a cada rato. Y, no nos dice mucho que los amantes y seguidores de esta disciplina no hayamos podido disfrutar en cualquier partido.
Lo  relevante y digno de destacar es que la nueva sensación de los Knicks, Jeremy Lin, y que hasta hace poco nadie daba un centavo por él, estudió en la Universidad de Harvard y jugaba para el equipo de esa casa de estudio, los Crimson.
Tras graduarse, Lin, no fue seleccionado por ningún equipo en el Draft de la NBA, de 2010, sin embargo, posteriormente fue invitado por los Mavericks, en el campo de entrenamiento, pero fueron los Golden State, los que se hicieron con su ficha por 2 años el pasado diciembre, y un día después, firmó para los Rockets de Houston, y antes que comenzara la temporada fue despedido. Y, finalmente el 27 de diciembre rubricó con los Knicks de Nueva York.
Tras un comienzo nervioso y frío, como la temperatura del norte, el jugador de padres taiwaneses se ha ganado un puesto en el quinteto abridor aprovechando las oportunidades, debido a las lesiones de las estrellas del conjunto tales como: Carmelo Anthony y Amare Stoudemire, y le ha creado un agradable problema al entrenador al momento de armar su quinteto abridor, cuando todos estén recuperados.
Es tal el revuelo por la presencia de la nueva sensación de los Knicks, que las acreditaciones en la rueda de prensa  para cubrir los juegos se agotan rápidamente.
 Hay varias estadísticas que demuestran con hechos concretos de jugadores destacadísimos en el baloncesto que han ganado una fortuna en salarios y contratos publicitarios y a los 5 años de haberse retirado están en la bancarrota.
Las causas de la debacle financiera son diversas, pero todo apunta a la falta de preparación y educación por no saber administrar e invertir el caudal de dinero ganado durante la carrera profesional.
 La mayoría proveniente de estratos sociales bajísimos y poca educación,  repentinamente  son  elevados y envueltos  en lujo y confort, son habitué de los mejores festines y ágapes.
Les agrada destacarse y reunirse con los más ricos y los amigos de los ricos que son los más ricos del mundo. ¡Algo así!
Donde el derroche y la malversación son hermanas gemelas y la no  prudencia es la madre de esas virtudes.
En otras palabras estos deportistas tienen la moral del despilfarro pegado en la frente.
Jeremy Lin, él de la camiseta 17 de los Knicks, llegó para quedarse y le ha devuelto las esperanzas a los fanáticos de Nueva York, que tienen casi 35 años sin ganar un título.
Veremos en el futuro si el egresado de Harvard, y  nueva figura mediática de la NBA, no me deja mal parado.
 Lo que sí es un hecho palpable, que los estudios superiores y los deportistas no son incompatibles.

Sino, vean a Greivis Vásquez.

martes, 7 de febrero de 2012

Super Bowl y Algo Más

Esta vez no fueron los Yankees de Nueva York, los campeones. En esta oportunidad el turno le correspondió a los New York Giants, 21-17 sobre los New England Patriots, en la final XLVI del Super Bowl, o también llamado Super Tazón, en otras palabras en la final del fútbol americano o de la NFL.
Este es el acontecimiento deportivo más grande en los EEUU, por todo lo que conlleva su realización y lo que genera en muchos aspectos, especialmente en lo económico.
Para el menos lego de esta disciplina, entre los cuales me siento inmerso, este evento deportivo que tanto apasiona y paraliza a una nación, es visto por más de 120 millones de personas. Sólo comparable en atención con una fecha sagrada e importante para los estadounidenses como es el Día de Acción de Gracias.
A diferencia de otros acontecimientos deportivos, en el fútbol americano el monarca se dirime en un sólo encuentro, no como comúnmente ocurre en otras disciplinas que son series de siete para ganar cuatro, o en algunos de cinco para tres.
No escribo estas líneas para dar a conocer o estar al tanto de cómo se dio el resultado, los detalles; el jugador más valioso o las jugadas más importantes. Que a la postre le dieron el triunfo a los Giants de Nueva York. Ni menos aún si Lady Gaga, llegó envuelta en una mortaja, cabalgando  un dromedario.
Una de las atracciones para los no muy amante a este deporte, pero si al espectáculo como tal, y una de las razones por la gran cantidad de espectadores en todo el mundo. Tiene que ver, por conocer, o saber quién se presentará, o quién cantará, en el entretiempo, o al final de la primera mitad del juego.
Definitivamente hay que quitarse el sombrero y la capa de Superman, ante tal y descomunal producción musical, artística y todos los adjetivos positivos que quepan. En fracciones de minutos, la cancha se convierte en un escenario fabuloso, con juegos de luces increíbles, coreografías, plataformas móviles y pare de contar.
Muy al estilo de los videos del desaparecido Michael Jackson. Y, me quedo corto. Porque al terminar la presentación inmediatamente el césped del campo de juego vuelve a su ámbito natural.
 En ésta edición XLVI, del Super Bowl, le correspondió el show del medio tiempo a la no menos famosa e icono de la música pop, la chica materialista de los 80 y que aún da de qué hablar: Madonna, sin duda, una presentación sin desperdicio. De verdad que quedé picado, quería más.
Esta mujer que ya sobrepasó la media centuria mantiene una figura atlética envidiable y versátil como la que más, que deja con la boca abierta y la envidia a muchas de 20, aunado a su calidad artística, realizó tres cambios de vestuario en su corto espectáculo, comenzó su accionar ataviada al estilo romana y para finalizar lo hizo desapareciendo de manera fantástica y sorprendente bajo una estela de humo. Electrizante el final.  Apareciendo la frase: “World Peace”
El pasado año también presencié la final de Super Bowl y los encargados del entretiempo fue la agrupación Black Eyed Peas, que se pasearon por sus éxitos musicales y de verdad fue otra gran demostración de talento y recursos tecnológicos donde participaron un sinnúmeros de extras y bailarines y hasta el reconocido cantante y bailarín Usher, apareció en escena enloqueciendo y haciendo delirar a muchos de sus fans.
Pero sí alguna presentación me ha gustado, no sólo por la calidad artística de sus integrantes y la trayectoria de la agrupación, ademas, y tomando en cuenta que es mí banda favorita, me refiero a la del año 2002, en esa oportunidad le correspondió al cuarteto irlandés U2.
 Ellos hicieron historia en el intermedio de la XXXVI edición, con un homenaje a los muertos y desaparecidos en los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York, y otros lugares el 11 de septiembre de 2001. Para mí y para millones en el mundo, se cree que ha sido el mejor espectáculo celebrado en una final del Super Bowl.
Con la canción de fondo “Where the Streets Have no Name” e inesperadamente comenzó a desplegarse una especie de pancarta u holograma gigante reflejados por medio de un juego de luces impresionante con los nombres de cada una de las víctimas de los atentados terroristas, a su vez Bono, el líder de la banda culminó su presentación abriéndose la chaqueta revelando la bandera de los Estados Unidos, aquél lugar se convirtió en una locura, ¡aún recuerdo ese momento!, se me puso la piel de gallina y hasta se me aguaron los ojos.
 Fue sin duda una actuación nostálgica y conmovedora. Por la tragedia, por el mayor acto de terrorismo de la historia, por el gran número de personas fallecidas y todo lo que aquello produjo en  el ámbito internacional.
Este homenaje se realizó a menos de 5 meses de los atentados.
El Super Bowl y su show del medio tiempo, y lo repito. No tiene desperdicio de ninguna índole ya que genera inmensas cantidades de dinero en todas las direcciones y la creatividad y derroche de talento y recursos no tiene parangón. 
Datos curiosos: Los spot publicitario o comerciales son los más caros de todo el año, en esta oportunidad se cotizaban en tres millones y medio de dólares por sólo 30 segundos de duración.
Ese día se consume más comida y bebida que en cualquier otra fecha.
Otro dato fetichistas por no decir consumista, el fin de semana del Super Bowl es donde más televisores nuevos se venden.
Es el día de mayor venta de cervezas, se estima que un porcentaje cercano al 6% de los empleados se reportan enfermos para no asistir al trabajo al día siguiente del Super Bowl. En otras palabras el ratón causa estragos laborales.
El día siguiente de la final (lunes), aumentan las ventas de antiácidos en un 20%.
Lo más curioso de todo esto, es el fin de semana donde menos bodas se tienen pautadas. Es decir los novios prefieren disfrutar la final del Super Tazón, ante que tirarse al agua. Bien por ellos, a lo mejor esta pausa les permite a muchas parejas reflexionar y hasta analizar si realmente quieren casarse. ¡Sólo digo!

miércoles, 25 de enero de 2012

Vainas

Muchos diseñadores de moda quieren vestir a Diosa Canales, ¡que es eso! Que la dejen desnuda. De verdad que a esa mujer hay que meterle el pecho, ¡Que vistan a la Tigresa del Oriente!

No sé por qué las tortugas siempre andan con un apuro para llegar al agua.

En este país los motorizados (con sus pocas excepciones) se atraviesan, hacen maniobras arriesgadas, se llevan por delante los retrovisores, manejan en contraflujo, también en las aceras y los muy hijos de p…, se arrechan y  te manotéan cuando le reclamas algo. Y, hasta las consabidas amenazan... Las leyes y multas se aplican sólo a los automovilistas, claro si no hay para los llamados frescos.

Estuve viendo a la Duquesa de Alba, la que se casó recientemente con un “pavito” en España, pensándolo bien, debe haber bastante platica de por medio. La tipa es escabrosa. Con relación a Liz, la cantante de acá, me parece algo similar, aunque su caso es inversamente proporcional al producto de sus masas o su cuerpo.

En Venezuela cuando estás manejando y colocas las luces de cruces, para ir al canal de al lado. Algo tan banal en cualquier otro país del mundo. Aquí el efecto es contrario, al que se supone, es el deber ser. El resultado es que el chofer  del carro que está en el otro canal, al notar que estás cumpliendo con tu deber de avisarle que vas a cruzar. Nada, el tipo acelera lo más rápido posible para no cederte el paso. Es una vaina automàtica. Es por eso que en Venezuela, las luces de los carros son simples adornos, son más útiles las de navidad, en estos casos es preferible no avisar, y meterse en cuanto el otro chofer se descuide o hay espacio para ello. A veces hago así.

A veces estoy  triste y desolado. Ando como vacío, abatido. Pero, no del alma. Sino, del hambre que a veces tengo. Porque no me da tiempo de comer.

Vengo de un hogar acomodado, no porque  gozáramos de  abundancia y éramos boyante desde el punto de vista económico, todo lo contrario, lo que sobraba era carencias. Me refiero porque siempre estaba todo acomodado y  arregladito, porque mi papá era  muy maniático con la limpieza en la casa y hasta en el patio.

Mucho de los niños de ahora aprenden primero a colocar las direcciones de los cantantes de reggeatón y otros géneros musicales en el portal de You Tube, para ver los videos, y luego le preguntas cómo se escribe su nombre y la mayoría no saben o dudan. Así las cosas.

Es común ver a alguien manejando con la música a todo dar y se percibe a simple vista que ha hecho una buena inversión en sonido y toda aquella parafernalia, me parece bien. La escuchan para ellos y sus acompañantes.
Hay otros en la misma condición, pero sin nadie en el auto y escuchan las canciones a todo volumen, pero no para él, sino para todo el circundante, es decir: bajan hasta la ventanilla del copiloto para que te enteres que tiene buen sonido en el carro y se calen lo que él escucha. Que no quiere decir que sea buena música.

Siempre me ha parecido algo tan irritable y hasta urticaria provoca a mi vista, cuando estoy manejando y veo a alguien en su carro que va delante de mí, y lo hace con el brazo extendido o colgando de la ventanilla, como si nada, algo así como si está conduciendo en Austria o Luxemburgo (por la inseguridad digo), además, me parece hasta peligroso, no vaya a venir alguien que se crea "Más Rápido y Furioso 6", que en Venezuela sobran y le cercene el brazo. Solo digo.

A propósito de naufragio del crucero Costa Concordia en las costas italiana, de verdad que me parece algo tan absurdo, como ocurrió ese desastre. Estuve indagando un poco más allá de los simples hechos, y hay toda una controversia por el comportamiento del capitán Francesco Schettino, este señor está detenido y acusado de homicidio culposo y abandono de pasajeros. Schettino, según se sabe por una conversación telefónica que mantuvo con la Capitanía del Puerto, huyó del barco accidentado, mintió al decir que todavía se encontraba a bordo y, tras recibir la orden de regresar para coordinar el rescate, se montó en un taxi y fue a esconderse en un hotel cercano.
Me imagino que ese señor cuando fue a graduarse no asistió al acto y no prestó aquel juramento, que dice que el capitán es el último que abandona el barco y que las mujeres y niños primeros.
En este naufragio los músicos no fueron tan pendejos como sus colegas del Titanic, inmediatamente dejaron de tocar, tomaron sus salvavidas y a nadar…





martes, 24 de enero de 2012

Galácticos

Decidí cruzar el Atlántico, a visitar a mí hermano Eduin, que se había  marchado del país hace casi dos lustro. Y también para aprovechar de hacer algunas compras con lo poco que llevaba de dólares. En la madre patria no se hablaba otra cosa. Sino, de la contratación del futbolista inglés David Bechkam, proveniente del Manchester United y el despido del entrenador Vicente del Bosque, por parte del patrón: Florentino Pérez.
 Siempre he sido un fanático del fútbol como el que más, sin embargo, no reparaba y menos aún pensé que mi viaje iba a estar tan relacionado con el balompié.
 Apenas dejé las maletas, fuimos a visitar un mercado popular, estilo las pulgas, en busca de gangas de objetos curiosos y valiosos. Dejé a mi hermano en el restaurant donde trabajaba y me enfilé a un café muy cerca de allí, lo que más me llamó la atención  era la gran cantidad de monitores que atiborraban el local. Conté más de 30 de esos aparatos. Casi parecían el tapizado de las paredes.
Me senté en la barra y todos los monitores estaban sintonizando el mismo canal: El juego del Real Madrid. Aquello parecía una cadena.
Florentino Pérez, él polémico presidente de los merengues consiguió contratar a jugadores de la talla de: Figo, Ronaldo, Zidane, Roberto Carlos, esa oncena contaba además con Makelele, Casillas y con  Raúl, la estrella española que brillaba con luz propia. Y, ahora David Beckham, en ese entonces y no lo digo yo, era el fichaje “más glamouroso del mundo por parte del club con más glamour”.
Sigo disfrutando del juego y el ambiente que allí se respiraba, y ya en las postrimerías del encuentro el francés, Zinedine Zidane con una gambeta que sólo los dioses lo saben hacer, se quita a dos rivales de encima y le entrega la esférica a Raúl, que sólo la empuja al fondo de la red, el local parecía un maremagno, todos saltan de emoción, no reparo en paroxismo y desafortunádamente mi cerveza va a parar de lleno en la camiseta de un tipo de origen austríaco que estaba sentado a mi lado.
A pesar de mi escaso inglés y él, con su precario español, rápidamente ya parecíamos amigos de toda la vida. El tema principal de conversación durante y después del cotejo fue 300% de fútbol, nos despedimos no sin antes intercambiar correos, que nunca conservaremos, ni utilizaremos. 
Eduin, como buen hermano y guía quería mostrarme la ciudad y sus principales museos, el Prado, entre otros sitios de interés. Le sugerí que lo dejáramos para otra ocasión, ya que conocía varios de esos lugares y le comenté que visitáramos el Santiago Bernabeu.
Lo tomó con resignación y poco interés, logré convencerlo y en pocos minutos ya estábamos  en el Paseo de la Castellana, en la llamada Casa Blanca de los merengues.
Caminando para ver  como entrábamos o hacíamos el tour en el stadium. Vimos los carteles indicando que no era día de tour.
Un poco cabizbajo volteé mi mirada y escuché lo que unos tipos comentaban.
“La cola para las entradas se abre en 30 minutos”. “que bueno”  respondió su compañero.
“Esta vez si le ganaremos a esos cabrones franceses” ripostó  otro.
Tomaron hacia los costados de stadium y le dije a mi hermano Eduin ponte pila, vamos a seguirlos, para ver a dónde se dirigen.
De repente estábamos detrás de ellos en la cola, por cierto larga.
Cuando por fin llegamos a la taquilla pensé que era para comprar las entradas para conocer la imponente sede de los madrileños.
 La chica muy amable me pregunta que cuántos ticket quiero y le respondo que dos, luego me señala en qué ubicación quiero los asientos y no le entiendo.
 Las entradas que estaba vendiendo no eran para conocer las instalaciones del Santiago Bernabeu. Sino, para el encuentro que dos días después disputarían  el Real Madrid y el Olimpique de Lyon. Por los octavos de final de la Champion League.
 Inmediatamente asentí con sorpresa y alegría, y escogí los asientos que quería y adquirí las dos entradas, le respondí rápido, como que si eran los últimos tickets por vender. Para mi hermano era la primera vez que asistía a un juego de fútbol.
Nos fuimos y le comenté para bajarnos antes de llegar a la Gran Vía, muy cerca de su casa, para comprar algo de un encargo. De esos fastidiosos que nunca faltan.
Caminando poco a poco y disfrutando el entorno, repentinamente nos topamos con una aglomeración con ribetes de tumultos, como pude  me acerqué y logré colocarme en ringside, o como decimos en criollo pate e mingo.
Pregunto que qué pasaba allí, y alguien vociferó sin seguridad alguna, “un actor famoso de Hollywood”, otro “la hija del Rey” y una chica casi sin aliento, delirando y a punto de desplomarse afirma “David Beckham y su familia están dentro de la tienda”. Por su actitud y expresión de su rostro, le creí de inmediato.
No supe más de mi hermano por unos minutos, sin embargo, me coloco del lado del copiloto de un AUDI, negro y lujoso aparcado en la entrada, y como expulsada de una discoteca en las Mercedes al amanecer, sale una chica delgada, pequeña; para mis gustos esperpenta, vestida de negro con lentes grandes y oscuros, se dirige a la puerta del auto que yo involuntariamente obstruía.
 Estaba con mi cámara a tiro para tomar la instantánea del supuesto famoso del ámbito que sea y que allí, se encontraba, la chica en cuestión me pide permiso y a priori no le hago caso, para no perder mi posición privilegiada que había ganado a punta de empellones, para no decir coñazos y empujones, me repite con una voz muy suave y dulce en inglés “excuse me” y por fin caigo en cuenta y le doy un pequeño espacio.  Admito que lo hice con desdén.
Era nada más y nada menos que Victoria Beckham, la famosa cantante, modelo y diseñadora de todo tipo de cosas, ex integrante del famoso grupo inglés las Spice Girls. Y, rápidamente entra al auto y sin proponermelo le ayudé a cerrar la puerta del copiloto.
Ella  salió de la tienda con más pena que gloria, la aglomeración y todo el despelote que se había producido era esperando la salida de la contratación estrella del Real Madrid. David Beckham: Su esposo.
Salió con un gorro gris, y sus dos hijos, unos de los cuales lo llevaba en los brazos, se trataba de Brooklyn, el menor de la prole.
Tomé como pude dos o tres fotografías y el caos se apoderó de aquello, para mi sorpresa Beckham tomó el volante del auto y los empleados de la tienda Adidas, salían en bolandas a colocar las bolsas de lo adquirido. Sin embargo, el apuro del afamado jugador inglés por evitar el asedio pudo más y dejó parte de sus pertenencias atrás, a los pocos metros tuvo que frenar  bruscamente para que colocaran las bolsas en la maleta.
Dos días  después y con casi 5 horas de antelación al encuentro, ya estaba en el Santiago Bernabeu, como Al Pacino, en El Padrino, pendiente de todo, no había detalle que no observara desde mi butaca, esperando ver y disfrutar de aquella pléyade de estrellas, que los medios y los hinchas bautizaron como los galácticos.
En realidad los resultados de los galácticos no siempre fueron los que hubieran deseado, pero la satisfacción de ver jugar a los grandes, y no sólo por los salarios que devengaban. Sino, por la calidad demostrada por  esa generación de futbolistas, para mí es una alegría inmensa que guardaré el resto de mis días.
Nadie  me quitará lo bailáo.





domingo, 22 de enero de 2012

Choroní

Omar siempre con su ladilla de su fumadera, compró de una sola pasada tres cajetillas de cigarrillos Belmont, en ese apartado no tenía ninguna oportunidad de salir con el brazo en alto, ya que René y Shoulín también parecían putas recluidas, y sólo la tragedia de Chernoby, superaba las emisiones de humo de éste trío en acción. Encendían un cigarrillo y cuando ya casi se quemaban los dedos, aparecía el otro de manera instantánea.
Jonathan había dejado el vicio años atrás, por una supuesta sinusitis o algo parecido con su sistema respiratorio. En cambio, yo nunca probé un cigarrillo y siempre fui, o soy un fumador pasivo, me he rodeado de fumadores toda mi vida. Gracias a una ley, ahora estamos casi “100% libre de humo”.

Viernes: 7:10pm. Nos citamos como de costumbre en casa de Shoulín, que era nuestra sede, en el edificio Caroata de Parque Central, ícono de la Caracas moderna y de nuestras andanzas, siendo un poco eufemístico para no decir nuestro prostíbulo de dos niveles. Repentinamente y ya en el fragor de las birras haciendo su trabajo, propusimos partir rumbo a Choroní, al unísono ganó la respuesta afirmativa.

Viernes: 9:30pm. Primera parada técnica: licorería en planta baja de Parque Central, a pesar de lo pela bola que éramos, René, Jonathan y yo, nos las arreglábamos como podíamos y siempre tuvimos nuestros catanares. Omar hacía las veces de Chispita el de Meteoro, proveer cigarro, caña y alertar ante alguna eventualidad en la vía y por sobre todas las cosas mantener despierto al conductor, sea quien fuere en esa oportunidad.

Viernes: 10:05pm. Por supuesto que íbamos forrados, hasta las medias de caña y cigarros, y la cava que utilizábamos estaba maltratada, pero guerrera y resistente. De las viejas de la época, no teníamos Coleman, y tampoco era de rueditas, en fin eso no importaba. 
Estábamos los cinco más contentos que balsero cuando pisa tierra en Miami. 
El vehículo escogido de esa ocasión: el Jeep blanco de lona de Shoulín, de reciente adquisición, incluso yo mismo le acompañé a buscarlo cuando el vendedor se lo entregó, era o es, una especie en extinción, cauchos gigantes, los asientos traseros eran de metal e incómodos, era más probable conseguir un cachorro de oso frontino dentro del rustico, que una llave de cruz, o cables auxiliares. 
El ruido que producía el motor era ensordecedor, siempre nos comunicábamos gritando; los limpia parabrisas casi no recuerdo, haberlos visto funcionar. Y, el tablero era una entelequia, nada marcaba nada, ni la gasolina. Pero no sentíamos agrandados con el todoterreno.

Viernes: 11 pm. Ya en la Autopista Regional del Centro, escuchando y cantando a todo gañote canciones de Soda, Paralamas, Fito y hasta baladas de Miguel Bosé y Franco De Vita se colaban por allí, en nuestro planeta musical de los “Guas”, todavía no habíamos sido invadidos y menos aún, conquistados por algo que bautizaron por ese entonces como reggaetón...

Viernes: 11:30pm. Nuestros GPS, entraban en acción ya que la curda a excepción del piloto que lo controlábamos, estaba haciendo efecto y ante cualquier valla informativa estábamos pendiente para no seguir de largo, falta poco para llegar a Maracay, decía Jonathan, falsa alarma respondía Omar. Otras veces aparecía René, luego yo. Así  hasta que por fin llegábamos a la llamada ciudad jardín.

Viernes: 11.50pm. Siempre que íbamos para Choroní, nos pasaba lo mismo, que sí por la vía del Limón, que si por la de Ocumare y así hasta que por fin llegábamos a una redoma. 
Allí cruzábamos a la izquierda, luego nuevamente preguntábamos a los paisanos y nos enfilábamos hacia el Parque Henry Pitier, no sin antes hacer una parada técnica para equiparnos de caña, gasolina y más cigarros y la respectiva "miáda"

Sábado: 12:45am. Ya en plena cúspide del Parque Henry Pitier, y sonando de fondo en el 4B, de Soda Stereo, nos detuvimos por un instante para orinar, volver a recargar caña y darle un poco de descanso al chofer en los pit, viendo las estrellas, imaginándonos el mundo a nuestra manera. 
En fin, algo de relajación, porque se venía el descenso y esa carretera no es nada fácil de recorrer. Menos aún en la oscuridad.

Sábado: 1:52am.Ya pisando la entrada del pueblo, y con el ánimo encendido y tarareando a Rubén Blades, con su “chica plástica de esas que anda por allí” y pensando precisamente en cuántas chicas plásticas, nos levantaríamos en ese viaje, y quién de nosotros iba a echar un polvaso en ésta, y muy común aventura. Por fin en Puerto Colombia, buscamos por antonomasia la posada más económica. Ahora sí, más prendío que tabaco e bruja en plena sesión espiritista, y a terminar de tomarnos hasta el agua de los floreros de la habitación. Hasta casi despuntar el alba.

Sábado: 9.05am. Por cosas de la vida que desconozco, o por alguna razón patológica o mejor dicho por marisconerías mías, (lo más seguro ésto último), me despierto muy temprano, y comienzo a hacer ruido a gran escala, a ¡levantarse! grito una y otra vez y a dar almohadazo. Poco a poco, surte efecto y mis panas se levantan uno detrás del otro… el que más se arrecha es Omar, ni bola que le paro.

Sábado: 10:20am. La hambruna que teníamos era una mezcla de un niño de Somalia y otro de Sudán, es decir bestial: Desayuno criollo con todo, para todos y jugo bien pero bien frío, quedamos no henchidos de felicidad, sino hinchados de lo bueno y la hartada de aquel maná.

Sábado: 10:50am. Ya equipados en la licorería y haciendo tiempo para bucearnos a las promotoras que mostraban más sus atributos físicos, que los licores. Eran casi inexistentes los silicones en aquel tiempo. Nuestro referente eran los de Afrodita, la chica de Mazinger Z. Caminamos como soldados después del desembarco a Normandía, paso lento y sostenido y la cava allí, impoluta. Como aquél viejo slogan sobre Venezuela, “El secreto mejor guardado del Caribe” así era la cava para nosotros.

Sábado: 11:15am. Ya en plena Playa Grande, con su arena blanca y sus palmeras como las  medias que colocan los gringos de adornos en navidad, es decir  colgando, Y nosotros buscando un sitio estratégico, además, con  sombra para protegernos un poco del astro rey. Arreglando las sillas, cava y los bolsos o mejor dicho los koalas, que bastante que usábamos.

Sábado: 2:45pm. Conozco muy bien a mis amigos y viceversa, nuestra cultura etílica playera siempre va in crescendo, nuestros radares para capturar y ver cuánto espécimen o cardume femenino pasara cerca o estuviere en nuestro radio de acción, eran inmediatamente escaneadas sin contemplación alguna, entretanto cuentos van y vienen;  anécdotas, chistes buenos y malos, historias aunque la mayoría eran remake, pero igual no las vacilábamos. Éramos felices y no lo sabíamos.

Sábado: 5:15pm. Ya de retirada hacía la posada, otra vez derruidos y destruidos, un pequeño descanso y relax, Omar se encargaba de la música, Gilberto Santa Rosa y Arjona, eran  los preferidos en esas instancias, luego un baño para recobrar fuerzas para la reyerta nocturna.

Sábado: 7:50pm. Otra vez a la calle, esta vez al famoso malecón de Choroní, allí se congrega todo tipo de persona y de cultura, en ese lugar están los pescadores y los peñeros que hacen recorridos a Cepe y otras islas cercanas. Abunda la venta de comidas; pulseras, esclavas, zarcillos y todo tipo de artilugio. Y, si deseas un porro, los nativos te lo consiguen bien preparado o a la carta si es tu gusto.

Sábado: 9:30pm. El sabor y el guaguancó se inventó en este maravilloso pueblo y también las famosas guarapitas: Parchita, chocolate y muchos otros sabores. Quién vaya a Choroní y no pruebe esas bebidas, tiene que regresar, para que sepa lo que es una pea de guarapita a la orilla de la playa. Los calvos se creen Rapunzel, luego de  tomarse varias de éstos néctares.

Sábado: 10.35pm. Los tambores comienzan a retumbar y las caderas de esas mulatas y alguna que otra atrevida no cesan de moverse, “Hip Dont Lie” entra una chica al ruedo e inmediatamente es desplazada por otra. Entretanto nosotros tratamos de meternos en el asunto, pero eso es mucho camisón pa Petra. Continuamos con nuestro bucéo en la superficie del malecón, y tratando de meter arponazos, pero nada. La cacería es infructuosa. Pero ya la guarapita y las birras lograron su objetivo.

Domingo: 1.35am. Nos informan nuestras fuentes cercanas y no tanto, que los tambores se mudan para la playa, nos fuimos hasta la orilla, sin reparar mucho en el asunto y nos sentamos al margen de una palmera, una vez más a recordar, cantar; elucubrar y remontarnos a tiempos pasados. Sin duda éramos felices y no lo sabíamos.

Domingo: 1:55am. A lo lejos vemos cómo encienden las palmeras y las personas pasan y pasan a un lado de nosotros y comienzan los tambores. 
Decidimos acercarnos y la rumba estaba prendida en ambos sentidos, lo digo por el fuego de las palmeras  para la fogata y el ambiente de desnalgue que había, en ese instante nada era normal en la playa. 
Unos bailaban, otros lo intentaban, muchos cantaban y varias turistas europeas tratando de imitar a las mulatas y nativas, otros tantos tomando guarapita y ron y los más osados tirando a un lado de nosotros sin desparpajo alguno.

Domingo: 2:30am. Ya no sé casi nada de mis amigos, todos están entremezclados, la caña nos explotó en la cabeza y hasta en los pies, casi no puedo mantenerme de manera vertical, las fogatas comienzan a extinguirse, y la oscuridad gana terreno, por casualidad consigo a Jonathan y le pregunto por el resto de los muchachos, y está en la misma situación que yo, pero sus cables están menos cruzados que los míos.

Domingo: 3:05am. Gritamos llamando a Omar, René, Shoulin y nada, buscamos como podíamos y de repente Jonathan pisa a alguien que está tirado e inerte en la arena cuál cetáceo, y en efecto él, era harto predecible en esas circunstancias: René, que no aguanta una calentada de oreja para dormir en cualquier lugar. Jonathan se asusta y ve que René no reacciona. Sin embargo, inmediatamente viene una ola y lo sumerge completamente, es allí cuando por fin se levanta o mejor dicho lo levantamos con su ropa totalmente empapada y llena de arena.

Domingo: 3:25am. Nos topamos con Omar de manera casual y sólo nos faltaba ubicar a Shoulín, la pea, el frío y con René que parecía pordiosero de la Plaza Miranda de la avenida Baralt, ergo decidimos no alejarnos mucho. 
Estábamos realmente preocupado, algo así como el trineo de San Nicolás, luminoso que colocaban todas las navidades en el CCCT, y era mayo y junio,  y todavía estaba allí encendido, ¡algo así nos pasaba! Pero éramos felices y no lo sabíamos.

Domingo: 3:45am. Como iluminado por un rayo veo que Shoulín, está en el agua y con pretensiones de bañarse con ropa (efectos de la guarapita de chocolate) se creía un tritón, pero no podía sostenerse, salí despavorido de la orilla y le avisé a los muchachos que había ubicado a Shoulín, lo fuimos a rescatar para sacarlo del agua, no vaya a ser que se ahogara el hijo e puta ese. (Luego quién iba a manejar ese Jeep tan pesado).

Domingo: 4:40am. Después de reírnos bastante y sentarnos en la arena para terminar lo poco que quedaba de la guarapita y algo de ron. Confieso que no sé cómo llegué a la posada, y varios de mis compañeros estaban en la misma posición, ¿quién llevó a quién?, era la pregunta de rigor y de guachafa, horas después.

Domingo: 9:15am. La misma situación del día anterior, me levanto y comienzo a hacer ruido pero de manera moderada, la cabeza me explotaba cual volcán en erupción y las ganas de vomitar estaba allí, latente. Mis panas ni hablar, sala de terapia intensiva parecía aquello. No insistí mucho por cuanto mis energías eran casi nulas, los dejé dormir un poco más.

Domingo: 10:35am.  El desayuno igual de exquisito y abundante que el precedente, casi ni hablábamos; nuestras voces eran de ultratumba, risas y más risas y la pregunta de rigor ¿quién llevó a quién? y quién fue el último en llegar, nos enteramos que ¡oh sorpresa! René fue el último y se encargó de guiar a Omar hasta la posada. Esa eran las versiones entre nosotros. 
Entretanto fui a un kiosco a comprar El Nacional, ya que me sentía acéfalo de noticias e información, soy así. No lo puedo evitar.

Domingo: 11:15am. Esa mañana nos equipamos con criterio de escases ya que era el día de retorno, pero no por la falta de ganas, sino porque nuestras fuerzas físicas estaban realmente disminuidas. 
Estuvimos un buen rato en la playa y de vez en cuando un chapuzón para refrescarnos. A la salida, nos comimos unos pescados fritos y la infaltable sopa para reponernos. Como siempre echando cuentos y los míos rayaban en lo malo. Pero, ¡Qué bien la pasábamos!

Domingo: 4:35pm. Siempre que regresábamos de Choroní y para hacer el retorno más sabroso y fresco, nos deteníamos a la orilla del rio que baja de la montaña y cruza todo el pueblo, nos bañábamos y hasta lavábamos los interiores, el agua bien, pero bien fría y cristalina, ese baño milagroso nos daba energía para regresar con ímpetu y con ganas de tomarnos unas cuantas chelitas de más por el camino.

Domingo: 5:40pm. De Música Ligera, como la canción, íbamos por la carretera, disfrutando del paisaje y las montañas tupidas de vegetación y la neblina que acechaba, de vez en cuando un autobús sonaba su corneta para avisar que venía en sentido contrario, eso es Choroni y su carretera, estrecha, sinuosa y peligrosa, pero sabrosa. Hasta un  verso me salió.

Domingo: 6:33pm. Llegando a Maracay y ya con la brújula mejor direccionada, y esto lo hicimos como un ritual y ya para tomar la autopista vía a Caracas con energía, nos deteníamos en una arepera, ¡pero qué buena era!, cada quién con sus gustos y hasta dos nos engullíamos. Que si de reina pepiada, peluda, y otras especies. El Omar y Jonathan, competían por quién la mezclaba mejor o peor, pero para dentro iba. Luego los respectivos cigarros y más cigarros, antes de partir y la joda de siempre. Así hasta llegar a Caracas bien  contentos y bronceados.

PD. Los amigos de siempre, los de la vida, los que compartimos muchas cosas buenas y malas. Aún lo seguimos haciendo, ya con menor frecuencia. 
Debido entre otras cosas, a que hemos crecido en cuanto a responsabilidades y ya se asoma las ganas de tener familia. 
Cada quién en su trinchera, buscando alcanzar sus objetivos...
Este viaje a Choroní fue uno de los que más he disfrutado en  mi vida, y vaya que hemos hechos unos cuántos viajes playeros y no playeros. Y hasta al exterior hemos llegado.
En otras palabras: Cuando éramos felices y no lo sabíamos. Ahora somos felices, y lo sabemos. 
Gregorio Barreto.